jueves, 31 de julio de 2014

@TecniTipsGANB #145

Válvula de mariposa FireLock® con cierre supervisado
La válvula mariposa incluye una carcasa de actuador resistente al clima aprobada para uso interior o exterior. Fue desarrollada para las líneas de prueba de medición de la bomba contra incendios, conforme a la norma NFPA 20, para unidades de prueba instalada en techo y para líneas de derivación de válvulas reductoras de presión conforme a NFPA 14. Posee cuerpo y disco de hierro dúctil con revestimiento de disco de EPDM.
Diseñado exclusivamente para servicios de protección contra incendios.
La válvula mariposa Serie 707C está diseñada con CIERRE SUPERVISADO.
En condiciones de operación normales esta válvula estará CERRADA y los interruptores de límite internos supervisarán la válvula solo en la posición CERRADA. La válvula estará en la posición abierta solo durante las pruebas y el mantenimiento del sistema. 
Esta válvula mariposa con cierre supervisado NO debería instalarse donde se requiera flujo de fluido como parte del funcionamiento normal del sistema.

ESPECIFICACIONES DE MATERIALES 
Cuerpo: Hierro dúctil conforme a ASTM A-536, clase 65-45-12
Cara del extremo, 2 – 6”/50 – 150 mm: Hierro dúctil conforme a ASTM A-536, clase 65-45-12
Retenedor de sello, 8”/200 mm: Hierro dúctil conforme a ASTM A-536, clase 65-45-12
Revestimiento: Esmalte alquídico negro
Disco: Hierro dúctil conforme a ASTM A-536, clase 65-45-12, con revestimiento niquelado químico conforme a ASTM B-733
Asiento: Clase “E” de EPDM
Vástagos: Acero inoxidable 416 conforme a ASTM A-582
Cartucho de sello del vástago: Latón C36000
Rodamientos: Acero inoxidable con revestimiento de TFE
Sellos del vástago: EPDM
Anillo retenedor del vástago: Acero al carbón
Actuador: 2 – 8”/50 – 200 mm: tuerca desplazable de latón o bronce en un tornillo guía de acero en carcasa de hierro dúctil.

DIMENSIONES



INSTALACIÓN
1. Para no dañar el disco durante la instalación, haga girar el volante de modo que el disco quede en posición “cerrada”. Ninguna parte del disco debería sobresalir por el extremo del cuerpo de la válvula.
2. Instale la válvula de mariposa Serie 707 con por lo menos un acoplamiento rígido Victaulic. Para realizar correctamente la instalación, consulte la sección “Información Importante para la Instalación” en la página anterior y las instrucciones suministradas con los acoplamientos. 
NOTA: Cuando instale acoplamientos rígidos de almohadillas angulares, las tuercas se deben apretar de manera uniforme para obtener contacto metal con metal e igual desplazamiento en ambas almohadillas.

INTERRUPTOR Y CABLEADO
1. El interruptor de supervisión incluye dos interruptores unipolares de dos posiciones cableados de fábrica.
2. Los interruptores tienen una capacidad nominal de: 10 amps a 125 o 250 VCA/60 Hz 0,50 amps a 125 VCC 0,25 amps a 250 VCC
3. Los interruptores supervisan que la válvula esté en posición “CERRADA”.
4. El primer interruptor posee dos cables #18 MTW por terminal,  que permiten una supervisión completa de los conductores (consulte los diagramas y las notas en esta página). El segundo posee un cable #18 MTW por terminal. Este circuito doble proporciona flexibilidad para operar dos dispositivos eléctricos en ubicaciones separadas, como un indicador luminoso y una alarma sonora en el área en que se instala la válvula.
5. Se suministra un cable #14 MTW para puesta a tierra (verde). 
Interruptor #1 = S1 Para la conexión al circuito de supervisión de un panel de control de alarmas con clasificación UL
Interruptor #2 = S2 Interruptor auxiliar que se puede conectar a dispositivos auxiliares, según lo disponga la autoridad competente.

NOTA:
El diagrama anterior muestra una conexión entre el terminal común (amarillo – S1 y amarillo con franja anaranjada – S2) y el terminal normalmente cerrado (azul – S1 y azul con franja anaranjada – S2). En este ejemplo, el indicador luminoso y la alarma permanecerán activos hasta que la válvula vuelva a su posición completamente CERRADA. Cuando la válvula esté completamente CERRADA, el indicador luminoso y la alarma se desactivarán. Anule los cables que no utilice (por ejemplo, el marrón con la franja anaranjada).
Es posible que sólo esté conectado el interruptor S1 (dos cables por terminal) al panel de control de alarma contra incendio.
La conexión del cableado del interruptor de alarma debe cumplir con la norma NFPA 72; la del interruptor auxiliar, con la norma NFPA 70 (NEC).

Mayor Información: 



lunes, 21 de julio de 2014

@TecniTipsGANB #144

Válvula de retención Victaulic tipo venturi y kit de medición de flujo Serie 779
La válvula de retención tipo venturi Victaulic Serie 779 con kit de medición de flujo ofrece una variedad de funciones a diferencia de otros dispositivos de medición de flujo. 

El perfil de entrada hidrodinámico diseñado en CAD proporciona un venturi natural como parte de la válvula. 
La entrada está perforada, roscada y cerrada con un tapón, lista para recibir el kit de flujo.
Las tomas tipo venturi ofrecen una precisión de medición mucho mayor que aquellas en el asiento de la válvula. 
La turbulencia e interferencia de la válvula no es necesariamente un factor a considerar. Las tomas idénticas a ambos lados de la válvula permiten el posicionamiento de las salidas de medición para la conexión conveniente de un medidor y la medición precisa del flujo, independiente del estilo de la válvula reguladora o de la posición del elemento regulador (bola, tapón, disco, etc.).
El diseño de extremo ranurado permite la conexión directa a válvulas mariposa Vic®-300 o válvulas Serie 377 Vic-Plug™ para regulación y corte de triple servicio con capacidad de retención no oscilante y de medición de flujo. Las válvulas mariposa Vic-300 se conectan in situ con un acople simple Estilo 07 Zero-Flex® para formar una unidad única de triple servicio. La válvula Vic-Plug Serie 377, un componente de dimensiones AWWA, se conecta directamente con un acople de transición Estilo 307.
Las válvulas de retención Serie 779 tipo venturi están disponibles en tamaños de 4 – 12”/100 – 350 mm. 
La válvula incluye un disco no oscilante accionado por resorte, totalmente encapsulado en EPDM o nitrilo para una resistencia superior a la corrosión. Las válvulas tienen un asiento con niquelado químico y opcionalmente están disponibles con tomas de drenaje aguas arriba y aguas abajo.
Todas las válvulas vienen probadas de fábrica a una presión nominal de trabajo de 300 psi/2.065 kPa. Todos los tamaños se pueden instalar en posición horizontal o vertical y proporcionar sello hermético en condiciones de hasta cinco pies (1,5 m) de presión de desnivel.

Especificaciones de materiales:
Cuerpo:
Hierro dúctil conforme a ASTM A-536, clase 65-45-12, pintado con esmalte negro. Hierro dúctil conforme a ASTM A-395, clase 65-45-15.

EPDM Clase “E”
EPDM (Código de color verde). Rango de temperatura de –30°F a +230°F/–34°C a +110°C. Recomendado para servicios de agua caliente dentro del rango de temperatura especificado y para gran variedad de ácidos diluidos, aire sin aceite y muchos servicios químicos. Clasificación UL de acuerdo con ANSI/NSF 61 para servicio de agua potable fría a +86°F/+30°C y caliente a +180°F/+82°C. 
NO RECOMENDADO PARA SERVICIOS DE PETRÓLEO.

Nitrilo Clase “T”
Nitrilo (Código de color anaranjado). Rango de temperatura de –20°F a +180°F/–29°C a +82°C. Recomendado para productos petroleros, aire con vapores de aceite, aceites vegetales y minerales dentro del rango de temperatura especificado; excepto aire caliente y seco sobre +140°F/ +60°C y agua sobre +150°F/+66°C. 
NO RECOMENDADO PARA SERVICIOS DE AGUA CALIENTE.

Fluoroelastómetro Clase “O”
Fluoroelastómetro (Código de color azul). Rango de temperatura de +20°F a + 300°F/de -7°C a +149°C. Recomendado para muchos ácidos oxidantes, aceites de petróleo, hidrocarburos halogenados, lubricantes, fluidos hidráulicos, líquidos orgánicos y aire con hidrocarburos a +300°F/+149°C.

Discos:
Hierro dúctil conforme a ASTM A-536, clase 65-45-12, totalmente encapsulado en elastómero Clase “E”, “T” u “O”.

Eje:
Acero inoxidable Tipo 316.

Resorte:
Acero inoxidable Tipo 302/304.

Tapón del eje:
Acero al carbón con galvanizado de zinc conforme a ASTM B-633.

Tapón de tubería:
Acero al carbón con galvanizado de zinc conforme a ASTM B-633.

Dimensiones:

Rendimiento:
Características de Flujo:
Datos de balanceo de flujo:
Válvula de retención tipo venturi Serie 779
1. Cuerpo de hierro dúctil
2. Disco encapsulado de goma
3. Resorte de acero inoxidable Tipo 302/304
4. Eje de disco de acero inoxidable Tipo 316
5. Seguro de eje de elastómero
6. Tapón de eje galvanizado de zinc
7. Kit de medición de flujo*:
 A. Niples de extensión
 B. Válvulas de acceso de bronce
 C. Desconexión rápida para conexióin de medidor (según ISO 7241-1 Serie B)
8. Tapones de drenaje de acero al carbón con galvanizado de zinc
9. Argolla de izaje (válvulas de 8 – 12”/200 – 300 mm)
10. Placa de fábrica
* Los accesorios del kit son los mismos para todos los tamaños; tablas para tamaños de 4 y 5”, 6 y 8”, 10 y 12”.
Combinaciones de válvula de triple servicio
El diseño de extremo ranurado permite la conexión directa a válvulas mariposa Vic®-300 o válvulas Serie 377 Vic-Plug™ para regulación y corte de triple servicio con capacidad de retención no oscilante y medición de flujo.
Las válvulas mariposa Vic-300 se conectan in situ con un acople simple Estilo 07 Zero-Flex® para formar una unidad única de triple servicio. La válvula Vic-Plug Serie 377 (un componente de dimensiones AWWA) se conecta directamente con un acople de transición Estilo 307.
Mayor Información: 






lunes, 14 de julio de 2014

@TecniTipsGANB #143

Interruptor de alarma para flujo de agua 
de tipo paleta con retardo 
Modelo Potter VSR-F
Descripción
El modelo VSR-F es un interruptor de caudal tipo paleta para su uso en sistemas de rociadores mojados. Está homologado por UL y FM para su uso en tuberías de acero; tipo 10 a 40, tamaños 2" a 8" (50mm a 200mm). Tamaños con LPC de 2" a 8" (50mm a 200mm).
La unidad también puede utilizarse como detector de caudal seccional en sistemas grandes.
La unidad dispone de dos interruptores unipolares de doble tiro e instantánea y un retardo neumático ajustable de reciclaje instantáneo. Se activa el relé en caso de un caudal mínimo de 10 galones por minuto (38 litros por minuto) aguas abajo del dispositivo como para superar el período de retardo seleccionado.
La unidad se encuentra en una carcasa moldeada polivalente. La tapa se sujeta con tornillos anti-manipulac que requieren una llave especial para su desmontaje.


Instalación
Dichos dispositivos pueden montarse en una tubería horizontal o vertical. Con tubería horizontal, deben instalarse en el lado superior donde estarán accesibles. La unidades no deben instalarse a una distancia inferior a las 6 pulgadas (15 cm) de una que cambia la del caudal o a una distancia inferior a las 24 pulgadas (60 cm) de una válvula o drenaje.
Drenar el sistema y taladrar la tubería, usando una sierra circular con un taladro de velocidad lenta. Los dispositivos 2" y 2 1/2" (50mm y 65mm) requieren un taladro con un diámetro de 1 1/4" ± 1/8" - 1/16" (33mm ± 2mm). Los demás tamaños requieren un taladro de diámetro 2" ± 1/8" (50mm ± 2mm).
Limpiar el interior de la tubería para eliminar todo crecimiento bacteriano o fúngico u otros materiales durante una distancia equivalente al diámetro de la tubería en cada lado del taladro.
Girar la paleta de manera que se pueda introducir en el orificio; no doblar ni plegar. Introducir la paleta de manera que la flecha en el soporte apunte en la direccion del caudal.
Instalar la cinta del soporte y apretar las tuercas de forma alternada hasta un par de 50 pies-lbs (68 n-m) (ver fig. 2).
No debe haber rozamiento ni agarrotamiento de ningún tipo entre la paleta y el interior de la tubería.


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lunes, 7 de julio de 2014

@TecniTipsGANB #142

SIEMENS FireFinder XLS 
Panel de Control Avanzado de 
Alarma contra Incendio
• Sistema con capacidad estándar direccionable de 2500 puntos
• Se interconecta con otros sistemas FireFinder XLS
• Opciones de programación fáciles de utilizar
• Totalmente programable en el campo con PC portátil mediante Windows®
• Pantalla LCD de 6” con fondo luminoso
• Interfaz del sistema simple de utilizar
• Pantalla táctil para operaciones de mantenimiento y teclas de función
• Capacidad de control y aviso global
• Presentación en varios idiomas
• Entrada de potencia universal en CA: 120 VCA, 50/60 Hz
• Compatible con potencia de 220/240 VCC, mediante un transformador reductor
• Potencia de 12 A (expandible a 48 A)
• Varios relés: de alarma, falla, programables, etc.
• Tecnología de circuito cerrado direccionable SureWire
• Circuitos de detección insensibles a la polaridad (patentado)
• Leds de diagnóstico en todas las tarjetas
• Compatible con el sistema de detección específica FirePrint
• Circuitos de detección inteligentes / analógicos: Clase A o Clase B
• Lectura / impresión de sensibilidad de detectores, según NFPA 72
• Impresora remota supervisada
• Mensajes personalizados de 32 caracteres
• Impresora de cinta térmica
• Monitorización de seguridad para dispositivos (Listado UL 1076)
• Supervisión de los rociadores
• Apto para zonas de actividad sísmica
• Listado en UUKL para control de humo
• Listado en UL 864 (9.ª edición) y en ULC; aprobado por FM, CSFM y NYMEA
• Múltiples estaciones de comando
• Comandos de operación en menús
• Capacidad para registrar 5000 sucesos con informes fuera de línea y en línea
• Pantallas de ayuda
• Varios niveles de protección de contraseña
• Compensación ambiental automática para detectores de humo
• Verificación de alarma por dispositivo o zona
• Funciones de salidas controladas por lógica
• Funciones de salidas controladas en base al tiempo
• Programación de días feriados
• Enlace municipal o línea alquilada
• Salidas codificadas
• Capacidad para 200 NAC (circuitos para dispositivos de aviso)
• Hasta 3,0 A (24 VCC) por NAC
• Protocolo de sincronización para estroboscopio incorporado
• Compatible con las funciones de preacción, diluvio y descarga del agente
• Sistema de evacuación por voz (opcional)
• Ensamble en módulos
• Circuitos de potencia limitada NEC 760 (conforme a UL 864)
• Sistemas de interfaz inteligente para control de procesos y edificios
• Funcionamiento en modo de degradación
• Procesamiento distribuido
• Funciona de manera interactiva con otras unidades XLS o XLSV en una red XNET
• Operación de prealarma
• Compatible con “Walk Test” para una persona
 Compatible con gráficas NCCG

Descripción general del sistema
El FireFinder XLS es un sistema avanzado de protección contra incendios que funciona mediante microprocesador. Su tablero de control cuenta con una pantalla de 6 pulgadas y unos botones luminosos de gran tamaño que lo convierten en la interfaz de alarmas de incendio más fácil de utilizar de la industria. 
La aplicación de un diseño único de interconexión para su sistema multiprocesador y la compatibilidad con dispositivos de detección convencionales y análogos hacen que este sistema sea sumamente flexible y simple de configurar.
El XLS es ideal para la detección y la notificación de incendios en comercios, industrias y demás instituciones. 
Este sistema cumple con los requisitos de la norma NFPA 72 y está listado en Underwriters Laboratories (UL), conforme a la norma UL 864.
El panel XLS es compatible con toda una gama de dispositivos iniciadores inteligentes, en especial con los detectores para aplicaciones específicas de tecnología FirePrint. Los modelos HFP-11 y HFPT-11 del XLS también son compatibles con la serie NCC de centros de comando gráficos.

Componentes del FireFinder XLS
La unidad de control básica del XLS consta de las siguientes subunidades: interfaz persona-máquina (modelo PMI), fuente de alimentación (modelo PSC-12), tarjeta de circuito cerrado del dispositivo (modelo DLC), tarjeta indicadora de zonas (modelo ZIC-4A), soporte de tarjetas (modelo CC-5), placa ciega simple de puerta interior (modelo ID-SP), gabinetes CAB-1, CAB-2 o CAB-3.
Los módulos opcionales que se pueden instalar con el sistema XLS incluyen los siguientes modelos: soporte de tarjetas (modelo CC-2), tarjeta de interfaz para redes (modelo NIC-C), tarjeta indicadora de zonas de 8 circuitos (modelos ZIC-8B / ZIC-2C), tarjeta de relés
controlables (modelo CRC-6), módulo de control de salidas (modelo OCM-16), módulo de control de interruptores (modelo SCM-8), módulo de control de leds (modelos LCM-8), módulo de control de ventiladores (modelo FCM-6), modulo de entradas supervisadas (modelo SIM-16), extensor de la fuente de alimentación (modelo PSX-12), interfaz de red remota (modelo RNI), módulo de impresora remota (modelo RPM), pantalla de estado del sistema (modelo SSD), alarma digital transmisora de multipuntos (modelo MDACT), gabinete remoto de dos
módulos (modelo REMBOX2), gabinete remoto de cuatro módulos (modelo REMBOX4).
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lunes, 30 de junio de 2014

@TecniTipsGANB #141

Los Rociadores Hacen la Diferencia
Un nuevo estudio establece un valor dólar para los daños provocados por incendios combatidos por rociadores versus sin rociadores y en ocupaciones industriales, esas diferencias de valor pueden ser muy grandes.

Hace largo tiempo que los aseguradores de bienes y los profesionales en combate de incendios han reconocido que las propiedades protegidas con rociadores generalmente sufren menos daños que las propiedades en las que no hay rociadores. En ningún caso resulta esto más cierto que en las ocupaciones industriales; en estos entornos los incendios suelen provocar daños desproporcionadamente mayores, en comparación con lo observado con los incendios ocurridos en otros tipos de ocupaciones. Puede argumentarse que en los Estados Unidos, sin los rociadores automáticos, la industria no se hubiera desarrollado tan rápidamente ni en la medida en que lo ha hecho. Los rociadores han cumplido su promesa, desde los primeros modelos de rociadores existentes en el mercado a mediados del siglo XIX, que mantenían húmedos los pisos de madera de las fábricas de Nueva Inglaterra mediante la pulverización de agua en todas las direcciones, hasta los rociadores de pulverización estándar de los años ‘50, que enfriaban las construcciones de acero ligero mediante la configuración de un patrón en formato de paraguas de gotas más finas. Actualmente, en respuesta a los almacenamientos cada vez más altos y a las exposiciones modernas, los rociadores de respuesta rápida y supresión temprana (early supression fast-response o ESFR) y otros tipos especializados de supresión pueden lanzar gotas de mayor tamaño hacia abajo, a través del penacho de fuego para controlar y suprimir incendios en sus etapas incipientes.

Un estudio de 14 años de cientos de incendios, llevado a cabo por el Grupo de Ingeniería de Riesgos Patrimoniales de la Aseguradora Liberty Mutual destaca la importancia de los rociadores de incendio en la minimización de daños en propiedades, especialmente en ocupaciones industriales. El estudio analiza 964 incendios graves ocurridos entre 2000 y 2013, en 11 tipos de ocupaciones diferentes, con un límite de daños estimados de $100,000 dólares o más. Los daños totales estimados en esos incendios fueron de $1.2 mil millones de dólares. De los incendios estudiados, 322 fueron incendios industriales: 269 en ocupaciones de fabricación y 53 en ocupaciones de almacenamiento. Si bien esos incendios representaban poco más de un tercio de los incendios incluidos en el estudio, fueron responsables del 49 por ciento de los daños totales estimados.

Los hallazgos avalaban la noción de que cuanto “más pesada” la ocupación, como la industrial, proporcionalmente mayores tienden a ser los daños provocados por incendios. En este estudio, por ejemplo, mientras que los incendios residenciales representaban el 8 por ciento de la cantidad de incendios graves, constituían solamente el 4 por ciento de los daños totales estimados para esos incendios. Aún dentro de las ocupaciones de fabricación mismas, tal como una fundición comparada con un fabricante de relojes, en el extremo más pesado tienden a ocurrir los incendios más costosos y con mayores daños. En general, en una comparación de los daños por incendios estimados, en ocupaciones industriales sin rociadores versus con rociadores, los incendios en instalaciones sin rociadores mostraron un promedio estimado de daños de US$1.9 millones, en comparación con US$638,000 en instalaciones con rociadores, o una relación de aproximadamente 3:1.

Si bien no podemos compartir el informe real con el público debido a cuestiones de confidencialidad, creemos que en este caso una reseña sería un valioso aval en la causa de los rociadores automáticos en ocupaciones industriales. La historia contada por el estudio no es que los incendios en lugares sin rociadores aumentan sus dimensiones eso ya lo sabíamos. El punto fundamental es que cuando hay rociadores instalados en el área del origen y que funcionan según han sido diseñados, los incendios, casi siempre, se mantienen en una dimensión pequeña. Ahora, contamos con las comparaciones en dólares y centavos para demostrarlo.

Procesando las cifras
Dividimos nuestros datos en cuatro partes: incendios en los que había rociadores instalados en el área de origen y que funcionaron según lo diseñado; incendios en los que no había rociadores instalados, pero que claramente podrían haber y habrían funcionado; incendios en los que los rociadores no fueron, y probablemente no hubieran sido un factor determinante; e incendios en los que los rociadores estaban fuera de servicio o de alguna otra manera afectados por condiciones físicas, como en los casos en los que el incendio avanzaba en un espacio oculto sin rociadores o cuando los suministros de agua eran claramente deficientes.

También compilamos los datos comparativos de 11 categorías diferentes de operaciones de fabricación: clases de metales pesados, alimentos, caucho/plásticos, papel/impresiones, textiles/vestimenta, piedra/vidrio, madera/muebles, productos químicos/petróleo, solo edificios, clases de metales livianos y productos agrícolas. Nuevamente, en promedio, los incendios ocurridos en las clases de metales más pesados provocaron daños desproporcionadamente mayores; las clases de metales pesados totalizaban el 43 por ciento de los 269 incendios en lugares de fabricación, pero representaban el 60 por ciento de los US$502 millones de los daños estimados provocados por dichos incendios.

Otra vez, aunque no universal, la tendencia mostraba un diferencial mayor en los daños estimados entre incendios ocurridos en lugares sin rociadores y con rociadores, entre las ocupaciones más pesadas. En las clases de metales pesados, el promedio de los daños por incendios en ocupaciones sin rociadores fue de aproximadamente US$3.1 millones, en comparación con los US$819,000 de las ocupaciones con rociadores, o una relación de alrededor 4:1. De manera similar, para textiles/vestimenta, el promedio de los daños por incendios en ocupaciones sin rociadores fue levemente menor de US$1.9 millones, en comparación con US$461,000 en ocupaciones con rociadores. En todas las categorías, excepto en dos: caucho/plásticos y madera/muebles, fue significativa la diferencia entre el promedio de los daños por incendios en ocupaciones de fabricación con y sin rociadores.

Sin embargo, estas categorías han sido examinadas más detenidamente. Para caucho/plásticos, la estimación de los daños por incendios en ocupaciones sin rociadores fue de un promedio de US$788,000, en comparación con US$766,000 en ocupaciones con rociadores. No consideramos que esto sea una aberración, sino una función de una exposición al fuego única para la industria. Las máquinas de moldeado de plástico combinan el uso extendido de aceites hidráulicos de alta presión con fuentes de ignición rápida. Cuando el aceite hidráulico combustible de alta presión se pulveriza por una fuga en el sistema, generalmente encuentra una fuente de ignición y provoca un incendio de tipo bola de fuego que puede ser una de las exposiciones más severas que enfrentan los rociadores en las clases de fabricación no es sorprenderte que grandes cantidades de rociadores funcionen casi instantáneamente en estos casos. Aún en las mejores circunstancias, los daños en el cielorraso y en los equipos adyacentes pueden ser severos. En un incendio de aceites hidráulicos típico, se prevé el funcionamiento de 10 a 20 rociadores, mientras que lo característico en incendios industriales generalmente es menos de cinco. En la industria del plástico, en promedio los daños estimados por incendio de aceites hidráulicos en ocupaciones con rociadores han sido de aproximadamente US$1.2 millones. Exclusivo de los incendios de aceites hidráulicos, el promedio de daños por incendios en ocupaciones con rociadores ha sido de aproximadamente US$500,000.

En general, esto ilustra una de las características de los incendios industriales: Mientras que los daños resultantes de incendios en ocupaciones sin rociadores suelen ser solamente una función del valor de la propiedad, así como de la combustibilidad de la construcción y ocupación, los daños provocados por incendios en ocupaciones con rociadores se deben a la intensidad del riesgo en el área de origen. El incendio que provocó mayores daños en una ocupación con rociadores, de una suma ligeramente mayor a los US$5 millones, se produjo en aceites combustibles, cuando el sistema de extinción con dióxido de carbono comenzó a funcionar primeramente, pero no logró extinguir completamente el fuego.

En realidad, fue un único gran incendio de aceites hidráulicos ocurrido en instalaciones con rociadores que sesgó la comparación en una muestra relativamente pequeña en la categoría de madera/muebles. Esta fue la única categoría en la que el promedio estimado de los daños provocados por un incendio en instalaciones con rociadores fueron realmente mayores que los provocados por un incendio ocurrido en ocupaciones sin rociadores US$582,000 a US$438,000, respectivamente. Sin el único gran incendio de aceites industriales, sin embargo, los daños estimados promedio provocados por incendios en ocupaciones con rociadores hubieran sido de US$391,000 una diferencia relativamente pequeña debido a la afortunada ausencia de incendios graves en ocupaciones sin rociadores.

Como el estudio incluía a los almacenamientos como ocupaciones industriales, hay tantas variables de mercancías, altura de almacenamiento, disposición, diseño de los rociadores y otros factores que se requeriría de una gran cantidad de datos faltantes para un análisis más profundo. Desde el punto de vista de las pérdidas, no hubo una gran cantidad de incendios como para generar estos datos. En el estudio sí se observó que los incendios ocurridos en instalaciones sin rociadores generalmente provocaban daños 3 veces mayores que los ocurridos en propiedades con rociadores, lo que estaba alineado con la relación 3:1 generalmente encontrada en todas las ocupaciones. 

El elemento humano
El estudio también reveló casos en los que había rociadores, aunque obstruidos o fuera de servicio. En el seguimiento de la mayoría de los casos  en los que había rociadores pero que no controlaron el incendio dentro de los límites previstos las fallas se debieron a lo que denominamos el “elemento humano”, que son aquellas actividades, llevadas a cabo por personas, que brindan soporte o anulan la efectividad de la protección con rociadores.

El elemento humano comienza con el diseño apropiado y la revisión de la colocación y el hardware del sistema de rociadores, así como con una evaluación competente del suministro de agua que satisfaga la intensidad del incendio anticipado según la ocupación. Para obtener mejores resultados, el diseño del sistema debería prever las condiciones más desafiantes, no necesariamente la solución menos costosa. Dicho esto, los rociadores son sorprendentemente resilientes y, en general, se desempeñan con una gran efectividad, a pesar de que haya deficiencias en el diseño.

Sin embargo, no compensan correctamente las fallas en las actividades humanas posteriores al diseño, previstas para mantener a los rociadores en servicio. Dichas actividades incluyen inspecciones regulares, a fin de asegurarse de que las válvulas estén abiertas, mediante el uso de un sistema puesto “fuera de servicio” que garantice que los sistemas de rociadores sean prontamente restaurados luego de las reparaciones, y tal vez lo más importante, la asignación de una persona para que durante situaciones de emergencia verifique que las válvulas se mantengan abiertas, hasta que el cierre sea ordenado por una persona autorizada.

Es ejemplo de una falla de diseño/revisión cuando los rociadores están omitidos en espacios ocultos, en equipos de procesos cubiertos como hornos e impresoras, debajo de entrepisos o en otros cerramientos. En estos casos, el incendio puede avanzar antes de encontrarse con los rociadores. En promedio, los incendios de esta categoría suelen provocar tantos daños como los que se observan cuando no hay rociadores. Sin embargo, el equilibrio entre los daños provocados por un incendio y por el agua se inclina hacia menos daños por incendios y más por agua cuando se demora el funcionamiento de los rociadores.

Otro ejemplo de una falla de diseño/revisión es cuando un incendio ocurrido en una ocupación, simplemente supera la capacidad de los rociadores de controlarlo. Generalmente estos tipos de incendios incluyen una deficiencia en los suministros de agua y son, afortunadamente, pocos e infrecuentes. El estudio incluye incendios ocurridos en tres depósitos en los que se almacenaban neumáticos de caucho, textiles no tejidos y algodón en balas en los que se consideró que los suministros de agua deficientes fueron el factor crítico en la imposibilidad de controlar el incendio. En estos tres incendios, se produjo la destrucción total de los edificios y sus contenidos.

Los más lamentables de todos, son aquellos casos posteriores al diseño/revisión en los que los gastos de capital en rociadores han sido incurridos, pero el beneficio de la protección con rociadores no se materializa en el momento en que es más necesario, durante el incendio. En estas situaciones, conocidas como condiciones de fuera de servicio, había rociadores y deberían haber funcionado, o tal vez hasta incluso funcionaron, pero fueron apagados ya sea antes del incidente de incendio o prematuramente durante el incendio. En casi todos los casos, el resultado de apagar los rociadores antes de que el incendio esté totalmente controlado es casi el mismo que el que se hubiera obtenido si no hubiera habido rociadores. También puede ser muy penoso para quienes son los responsables, motivo por el cual, en general es difícil establecer exactamente cómo se produjo el estado de fuera de servicio. (Vea ejemplos en “El problema del estado de fuera de servicio”.)

Sin embargo, hay excepciones. El estudio ilustra claramente que cuando hay rociadores instalados en el área de origen y cuando funcionan de acuerdo con su diseño—lo que ocurre en la gran mayoría de los casos los incendios casi siempre se mantienen en una dimensión pequeña, como se refleja en el costo de los daños asociados con esos incendios. Este es un motivo clave por el que el valor de los rociadores automáticos para todas las ocupaciones, desde residenciales hasta de industrias pesadas, sigue siendo más ampliamente reconocido, no solamente en Estados Unidos, sino en todo el mundo.

Nuestra esperanza es que el impulso continuará, con la colaboración del trabajo de la NFPA, los principales aseguradores, las organizaciones de combate de incendios y otras partes interesadas para la investigación constante de mejoras en el hardware y la actualización de los códigos y normas sobre instalación de rociadores. Ese esfuerzo colectivo garantizará que los rociadores automáticos continuarán cumpliendo con su promesa de reducir la pérdida de vidas y los daños en propiedades hasta bien avanzado el siglo XXI y posteriormente.

Fred Sanford has sido ingeniero profesional durante más de 55 años y es director de proyectos especiales del Grupo de Ingeniería de Riesgos Patrimoniales de la Aseguradora Liberty Mutual.

Datos de rociadores en instalaciones de fabricación y almacenamiento, del informe de NFPA de 2013 “Experiencia con rociadores en los Estados Unidos”
El informe de 2013 “Experiencia con rociadores en los Estados Unidos” (U.S. Experience with Sprinklers), elaborado por la División de Datos y Análisis de Incendios de la NFPA, incluye información sobre instalaciones de fabricación y de almacenamiento, tipos de ocupaciones que se denominan “industriales” en el estudio de Liberty Mutual. Los datos, tomados de una encuesta de la NFPA y del Sistema Nacional de Informe de Incidentes de Incendio y publicados en el presente avalan los hallazgos del estudio de Liberty Mutual: en estas ocupaciones, los rociadores son extraordinariamente satisfactorios en la reducción de pérdidas de vidas y propiedades en un incidente de incendio.

En el informe de la NFPA, en instalaciones de fabricación (sin incluir edificios en construcción), en los años 2007-2011, en el 48 por ciento de los incendios estructurales notificados había algún tipo de rociador: 85 por ciento eran de tubería húmeda, 12 por ciento eran de tubería seca y 3 por ciento eran de otro tipo.

Los rociadores de tubería húmeda funcionaron en el 91 por ciento de los incendios y lo hicieron de manera efectiva en el 86 por ciento de los incendios. Cuando hubo una falla, los principales motivos fueron el apagado del sistema (62 por ciento) y la anulación del sistema por intervención manual (20 por ciento). Cuando los equipos en funcionamiento no fueron efectivos, los principales motivos fueron la no llegada del agua al incendio (36 por ciento) y un volumen insuficiente de agua descargada (31 por ciento).

Solamente uno o dos rociadores funcionaron en el 67 por ciento de los incendios informados, cuando se utilizaron rociadores de tubería húmeda.

En instalaciones de fabricación, la cantidad de víctimas fatales por cada 1000 incendios informados fue del 88 por ciento menos cuando se utilizaron rociadores de tubería húmeda, en comparación con lo observado en incendios en los que se utilizaron equipos de extinción automáticos.

En instalaciones de fabricación, los daños directos de propiedades, por incendio informado fue del 38 por ciento menos cuando se utilizaron rociadores de tubería húmeda, en comparación con lo observado en incendios en los que no se utilizaron equipos de extinción automáticos.

En depósitos (sin incluir de almacenamiento en frío), en los años 2007-2011, en el 32 por ciento de los incendios estructurales informados se había utilizado algún tipo de rociador: 79 por ciento de tubería húmeda, 20 por ciento de tubería seca y 1 por ciento de otro tipo.

Los rociadores de tubería húmeda funcionaron en el 86 por ciento de los incendios y lo hicieron de manera efectiva en el 84 por ciento de los incendios. Solamente uno o dos rociadores funcionaron en el 73 por ciento de los incendios informados, cuando se utilizaron rociadores de tubería húmeda.

En depósitos (sin incluir de almacenamiento en frío), la cantidad de víctimas fatales por cada 1000 incendios informados fue del 61 por ciento menos cuando se utilizaron rociadores de tubería húmeda, en comparación con lo observado en incendios en los que no se utilizaron equipos de extinción automáticos.

Tanto en instalaciones de fabricación como de almacenamiento, las estimaciones de confiabilidad y efectividad se basan solamente en incendios e instalaciones en los que el incendio debería haber activado y haber sido controlado por un sistema de rociadores operativo, por lo que se excluyen los edificios en construcción, los incendios en los que los rociadores no están en el área de incendio informada como el motivo de la falla o inefectividad, los incendios informados como de dimensiones muy pequeñas como para activar los equipos y los incendios informados como confinados a un recipiente de cocción, chimenea o conducto, caldera o quemador de combustible, compactador comercial, incinerador o recipiente para desechos.

El problema de la puesta fuera de servicio
Que puede suceder cuando los rociadores se enfrentan a un error humano

El estudio de Liberty Mutual documentaba incendios ocurridos en instalaciones industriales, en las que había rociadores que deberían haber funcionado, o que tal vez hasta incluso funcionaron, pero que fueron apagados ya sea antes del incidente o prematuramente durante el incendio. Estas acciones, conocidas como condiciones de fuera de servicio, son casi siempre resultado de un error humano.

En uno de los casos, hubo una condición de fuera de servicio en un depósito en el que, irónicamente, los contratistas a cargo de los rociadores estaban haciendo mejoras en el sistema. En el horario de cierre, les faltó una pieza necesaria para la recarga del sistema. En lugar de obtener la pieza y completar el proceso de recarga, dejaron el sistema apagado sin notificar a nadie y se fueron. Esa noche se produjo un incendio. Los daños que podrían haber sido de aproximadamente US$250,000 a US$500,000 ascendieron a una suma varias veces superior.

Otro de los ejemplos fue un incendio en una típica fábrica textil de Nueva Inglaterra. El incendio, al parecer, excedía lo que normalmente se hubiera esperado en un edificio con rociadores. Después del incendio, un ingeniero en protección contra incendios visitó el lugar y encontró que varias de las válvulas de control de los rociadores estaban en posición cerrada, incluida aquella que controlaba los rociadores del área del incendio. Posteriormente se supo que habían sido cerradas durante el incendio para conservar el agua que se fugaba por alguna de las tuberías dañadas. Si bien las consecuencias de esta acción no fueron investigadas en su totalidad, tiene que, al menos, asumirse que los rociadores del área del incendio también fueron interrumpidos durante el incendio. Nuevamente, los daños del incendio que podrían haber sido de aproximadamente US$300,000 fueron de una suma varias veces superior.

Finalmente, uno de los casos más inusuales y correctamente documentados de rociadores en condiciones de fuera de servicio ocurrió en Roseville, California, en 2010. Si bien se produjo en un comercio de venta minorista, este escenario bien podría haber ocurrido en instalaciones industriales complejas, de grandes dimensiones. Los detalles se tomaron del informe oficial de pérdidas de la Ciudad de Roseville.

Mientras la Westfield Galleria de 1.4 millones de pies cuadrados, ubicada en el centro comercial Roseville Mall (un importante empleador local), se preparaba para las compras de fin de año, una persona de quien se sospechaba llevaba un arma se atrincheró en la sala de almacenamiento de una tienda de juegos de video del segundo piso e inició un incendio. Al hecho le siguió un operativo policial de aislamiento, el centro comercial fue evacuado y se capturó al sospechoso. Los socorristas determinaron que los rociadores de esa área del centro comercial estaban funcionando. Pero el incendio seguía creciendo en intensidad y se propagaba a las tiendas adyacentes, hasta que el derrumbe parcial de un techo hizo que todo el personal a cargo de la emergencia abandonara el lugar. El incendio se incrementó drásticamente y su combate debió realizarse en acciones desde el exterior.

Tras el incidente, la pregunta central fue: ¿cómo pudo haber crecido tanto el incendio cuando los rociadores deberían haberlo contenido? Una investigación reveló que, sin que las autoridades lo supieran en ese momento, en realidad los rociadores habían sido desactivados poco tiempo después de que los socorristas llegaran al lugar. Los socorristas no lo detectaron hasta más de un hora después, cuando el personal del cuerpo de bomberos casualmente escucha a un empleado de mantenimiento de Westfield comentar que la policía le había dicho que cerrara una de las válvulas de los rociadores. Al oír esto, el cuerpo de bomberos le ordenó que volviera a abrir la válvula, lo que se hizo aproximadamente 71 minutos después de haber sido cerrada tiempo suficiente para que el fuego se intensificara y se propagara. En la investigación final constaba que un conductor del servicio de entrega retransmitió un mensaje de “cerrar la válvula” de la policía al empleado del mantenimiento.

El incendio fue extinguido al día siguiente, pero la Agencia de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF) no permitió la reapertura del centro comercial hasta varios días después. De acuerdo con lo expresado por ATF, el incendio destruyó 20 tiendas y provocó daños por una suma estimada en US$55 millones. Las cuatro tiendas anclas habían logrado aislarse del centro comercial, lo que de alguna manera limitó los daños que podrían haber sufrido. El hombre que provocó el incendio se declaró culpable de dos cargos de incendio intencional y fue sentenciado a 15 años de prisión federal. 


miércoles, 25 de junio de 2014

@TecniTipsGANB #140

Sistema de taladro con diamante 
Core Drill DD 200 HILTI

El DD-200 esta diseñado para la perforaciones en concreto con soporte en superficies minerales mediante las coronas de perforación de diamante.
Al utilizar la herramienta debe emplearse el soporte y procurar tener el suficiente anclaje.
En los trabajos bajo techo está prescrita la utilización del sistema colector de agua junto a un aspirador de agua.
En perforaciones horizontales con fijación al vacío no se puede utilizar el soporte sin el dispositivo de seguridad adicional.


Características
  • Motor potente.
  • Potente motor monofásico de 2600 W, refrigerado por aire, con tres velocidades y controles cómodos.
  • Fácil de comprender y operar.
  • Panel de control de potencia LED que ayuda a alcanzar la velocidad óptima de perforación maximizando la vida útil de las brocas.
  • Tipo de mandril BL que permite cambiar las brocas sin herramientas adicionales.
  • Penetraciones para conductos, tuberías y cables.
  • Aberturas para ventilación.
  • Trabajos de demolición.
  • Orificios para entradas de servicio.
  • Taladro con corona en techos, paredes y suelos sin golpes ni vibraciones.


Datos Técnicos



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