lunes, 12 de agosto de 2013

@TecniTipsGANB #33

La ingeniería de incendios y las alternativas a las pruebas a escala real
Por Kathleen H. Almand, P.E., FSFPE

En 2005, di una presentación en la conferencia de la Sociedad de Ingenieros de Protección de Incendio que incluía un desafío para los presentes: "¿Podemos diseñar un sistema de rociadores para un escenario de ignición, mercancías y configuración determinados sin una prueba de incendio a escala real?"

Creo que algún día la respuesta será un rotundo sí, pero por ahora el progreso sigue aumentando. Habiendo dicho eso, hay un número significativo de iniciativas de investigación en marcha a cargo de aseguradores, universidades, la industria de los rociadores y otros a fin de abordar este desafío desde un enfoque científico y de ingeniería. Este trabajo está explorando nuevos medios para clasificar mercancías, caracterizar los patrones de pulverización de los rociadores y modelar la efectividad de los rociadores para la protección de mercancías: todo a través de protocolos de prueba emergentes que son más estratégicos y menos costosos que las pruebas clásicas a escala real.

Una característica a destacar de la cartera de investigación de la Fundación de los últimos cinco años han sido las pruebas a escala real para determinar los criterios de protección para mercancías emergentes. Han resultado muy importantes: Una típica prueba de mercancías a escala real con rociadores puede generar un incendio de 25 megavatios y costar US$100,000 o más. Muchas de estas pruebas implican un elevado nivel de limpieza, lo que se está convirtiendo en una parte cada vez más importante de los costos de las pruebas de incendio. Pero dado que los recursos son escasos, los paneles técnicos que analizan el alcance y detalles de nuestros programas de investigación siempre nos preguntan si existe alguna manera, a través de nuestro conocimiento del crecimiento del incendio y los efectos de los rociadores, de reducir la cantidad y/o magnitud de las pruebas requeridas a fin de desarrollar criterios de protección adecuados.

En 2012 completamos dos proyectos importantes que ilustraban enfoques innovadores basados en la ingeniería hacia pruebas "inteligentes" a escala real, un paso fundamental de la evolución de nuevos métodos de prueba. El primer proyecto, diseñado para comprender la manera en que las baterías de ion de litio de formato pequeño en cajas (PDF, 355kb)—la clase que se encuentran en su teléfono celular o laptop— se desempeñan en relación a otras mercancías colocadas en cajas de cartón, se llevó a cabo en las instalaciones de investigación de FM Global. Utilizando sólo una cantidad limitada de las mercancías, y colocándola estratégicamente, los ingenieros de FM pudieron caracterizar la inflamabilidad del producto almacenado y compararlo con otras mercancías, lo que otorgó valiosa información sobre la protección requerida. Otro proyecto, realizado en Underwriters Laboratories, exploró las posibilidades de protección sólo en el cielorraso para plásticos expandidos no almacenados en cajas de cartón (PDF, 65kb), una mercancía cada vez más común en los depósitos y tiendas de cajas grandes de la actualidad. Una vez más, utilizando un enfoque "diseñado mediante ingeniería" de las pruebas a escala real de la configuración de almacenamiento —mercancías limitadas, colocadas estratégicamente— los ingenieros pudieron estudiar los criterios de protección de los rociadores para la mercancía.

Cada prueba hizo ahorrar decenas, sino cientos, de miles de dólares en costos de mercancías y limpieza. Aún con esos ahorros, el costo de estos dos programas de prueba en conjunto superaba el millón de dólares y representaba un gran compromiso de las comunidades de rociadores, aseguradoras e instalaciones para apoyar las normas de NFPA.

Contamos con un gran número de desafíos para el futuro. Nuevas mercancías, nuevas configuraciones de almacenamiento y nuevas soluciones de protección surgen todos los días, y el Consejo Asesor de Investigación de Rociadores Automáticos de la Fundación, que se reúne todos los años para identificar prioridades de investigación para NFPA 13, Instalación de sistemas rociadores, cuenta con largas listas de temas para abordar en cada una de estas categorías. Espero que la Fundación pueda continuar tendiendo puentes entre estos enfoques predictivos cada vez más sofisticados y los programas de pruebas a escala real "inteligentes" que están surgiendo. Hemos hecho grandes progresos, pero también nos queda mucho por hacer para estar listos para los desafíos de protección de incendio de almacenamiento del futuro.


miércoles, 7 de agosto de 2013

@TecniTipsGANB #32

Entre despejado y abarrotado

Por Chip Carson, PE


El Código de Seguridad Humana y el ancho de los corredores en instalaciones para el cuidado de la salud

Según NFPA 101®, Código de Seguridad Humana, se requiere que las instalaciones para el cuidado de la salud nuevas tengan corredores de 8 pies (2.4 metros) “con un ancho despejado y sin obstrucciones”. Esto ha sido un problema durante mucho tiempo en las ocupaciones del cuidado de la salud, en donde a menudo se encuentran equipos médicos y otros elementos en corredores o colgados de los muros de los corredores. La edición 2012 del Código de Seguridad Humana realizó algunos cambios significativos en cuanto a la ubicación y el uso de los elementos en corredores de ocupaciones para el cuidado de la salud, lo que fue realizado para mejorar la calidad de vida, en especial en hogares de cuidados intermedios, y para reconocer las necesidades operativas en los hospitales.

El código ahora permite la presencia de grupos de muebles en corredores, siempre y cuando éstos tengan un ancho de por lo menos 8 pies. Esto permite la inclusión de áreas para sentarse que pueden ser utilizadas por residentes y visitantes, y como "zonas de descanso" para ocupantes que no pueden caminar mucho sin la necesidad de un descanso. Esta tolerancia respecto de los muebles en los corredores también ayuda a los hogares de cuidados intermedios a brindar un medio más hogareño y amistoso. Los muebles deben estar fijados al muro o al piso, dispuestos de modo que dejen por los menos 6 pies (1.8 metros) de espacio libre en el corredor, y ubicados sólo sobre un lado del mismo. Cada agrupamiento de muebles no puede superar los 50 pies cuadrados (4.6 metros cuadrados), y deben estar separados por una distancia de por lo menos 10 pies (3 metros). Además, los corredores ubicados dentro del compartimiento de humo deben estar protegidos con detección de humo o las ubicaciones de los muebles fijos deben estar visibles desde la sala de enfermería.

El Código de Seguridad Humana también permite proyecciones no continuas desde los muros de una profundidad de hasta 6 pulgadas (15 cm), siempre y cuando estas proyecciones sean de una altura mínima de 38 pulgadas (96 cm) desde el suelo, los que las eleva sobre la altura de las camillas y los carros. Esto permite la presencia de teléfonos, estaciones de registros en pantallas planas y otros elementos que pueden montarse sobre los muros de los corredores.

El Código de Seguridad Humana también expandió sus disposiciones para elementos con ruedas en el corredor. Se permiten las proyecciones dentro del corredor para equipamiento con ruedas bajo tres condiciones: Cuando el equipamiento no reduzca el ancho del corredor a menos de cinco pies (1.5 metros), cuando el plan de incendio establezca una reubicación del equipamiento en una emergencia, y cuando el equipamiento con ruedas se encuentre limitado al equipamiento en uso, equipamiento médico de emergencia como carros de reanimación o de aislación, y equipamiento para levantar y transportar pacientes. Este último ítem es nuevo. Resulta importante que el equipamiento para levantar pacientes de encuentre ubicado en forma cercana para que el personal pueda transportar a los pacientes según sea necesario, y se deberá tener cuidado con dicho equipamiento para que no bloquee el acceso al equipamiento de emergencia, funcionamiento de la puerta cortafuego o cortahumo o acceso a las salidas. Cabe destacar que la capacitación al personal será de vital importancia.

El Centro para Servicios de Medicare y Medicaid (CMS, por sus siglas en inglés) emitió una carta de Encuesta y Certificación (EyC) el 9 de marzo de 2012 (Memo 12-21-LSC) que permitirá que los hogares de cuidados intermedios y los hospitales utilicen estos cambios en el Código de Seguridad Humana de 2012 al considerarlos renuncias a la edición 2000 del Código de Seguridad Humana utilizado por CMS. Estas renuncias no deberán demostrar "contratiempos injustificados". CMS también ha dicho que se encuentra en el proceso de adaptar la edición 2012 del Código de Seguridad Humana, pero que dicho proceso llevará varios meses.

Permitir muebles y otros tipos de equipamiento con ruedas dentro de los corredores de las instalaciones para el cuidado de la salud es un cambio importante en la filosofía y enfoque del Código de Seguridad Humana, y sin duda surgirán problemas a medida que se vayan implementando estas nuevas disposiciones. Después de décadas de trabajar para mantener los corredores completamente despejados, los inspectores y peritos deberán trabajar junto a los proveedores de cuidado de la salud a fin de encontrar un equilibrio entre el equipamiento y los mobiliarios permitidos en los corredores, al tiempo que aseguran que los espacios no queden dominados por el desorden.



Chip Carson, PE, es presidente de Carson Associates, Inc., empresa consultora de ingeniería y de códigos de incendios.



martes, 6 de agosto de 2013

@TecniTipsGANB #31

El debate: ionización vs. fotoelectricidad 
Desde que se lanzaron al mercado las alarmas de humo residenciales como SmokeGard de Statitrol evidentemente desempeñaron un papel de importancia en referencia la seguridad humana , pero el debate sobre la efectividad relativa de las diferentes tecnologías de detección ha continuado a través de los años. 


Por ejemplo, el SmokeGard de tipo por ionización puede haber traído innovaciones al mercado de los detectores de humo cuando se lo lanzó al mercado a principios de los 70, pero no fue el único. Las alarmas de tipo fotoeléctricas también se estaban lanzando al mismo tiempo en que debutaba el SmokeGard, y le siguieron otras alarmas de tipo por ionización. Muy pronto, una variedad de fabricantes aprovecharon la oportunidad que se presentaba con la venta, a precios accesibles y de fácil instalación de detectores de ´estación única´. A la vez que, como resultado de la atención de los medios al informe America Burning de 1973, los propietarios tomaban mayor consciencia sobre los riesgos en los incendios domésticos. A medida que la batalla del mercado subía de temperatura, surgieron preguntas sobre cuál sería la qué tecnología resultaba más efectiva.

Las alarmas de humo de tipo por ionización cuentan con una pequeña cantidad de material radioactivo entre dos placas cargadas eléctricamente, lo que ioniza el aire y provoca el flujo de corriente entre las placas. Cuando el humo ingresa a la cámara, éste interrumpe el flujo de iones, lo que reduce el flujo de corriente y activa la alarma. Este tipo de detección generalmente responde más a las partículas invisibles producidas por incendios con llamas. 

Las alarmas de tipo fotoeléctricas orientan una fuente de luz dentro de una cámara sensora a un ángulo alejado del sensor. El humo ingresa a la cámara, refleja luz sobre el sensor de luz y dispara la alarma. La detección de humo fotoeléctrica generalmente responde más a las partículas visibles producidas por incendios que comienzan con un período prolongado sin llamas.

Los requisitos para alarmas de humo de NFPA se encuentran incluidos en NFPA 72®, Código Nacional de Alarmas de Incendio y Señalización, que no especifica ninguna tecnología, con una excepción: cuando la alarma se encuentra cerca de artefactos de cocción, el código requiere una alarma de tipo fotoeléctrica o cualquier tipo de alarma si cuenta con una característica de silencio. 

Dado que las alarmas de humo por ionización generalmente responden mejor en incendios con llamas, y las alarmas de humo fotoeléctricas generalmente responden mejor en incendios sin llama, NFPA recomienda la instalación de ambos tipos de alarmas, o una combinación de alarma fotoeléctrica-por ionización, en los hogares y así lograr una mejor protección.

   
Detector de humo Ionico  
 
  File:Heimrauchmelder.jpg
  Detector de humo Fotoelectrico

lunes, 5 de agosto de 2013

@TecniTipsGANB #30

Problemas de acabado
Por Chip Carson, PE

El incendio de una discoteca plantea, una vez más, la peligrosidad de los materiales utilizados en acabados interiores.

Al igual que todas las personas pertenecientes a las comunidades de seguridad de incendio, quedé horrorizado por la reciente noticia del incendio de la Boate Kiss de Brasil, en el que murieron 242 personas. El incendio ocurrió tan sólo unos días antes de cumplirse el décimo aniversario del incendio de la discoteca The Station en West Warwick, Rhode Island (EE.UU.), en el que 100 personas perdieron la vida. Las similitudes entre los dos eventos son aleccionadoras, incluido el problema de ciertos acabados interiores. Como en el caso del incendio de The Station, la espuma aislante combustible parece haber sido un factor determinante en la manera en que el incendio de la Boate Kiss se inició y propagó.

NFPA 101®, Código de Seguridad Humana, hace referencia a esta clase de materiales como “materiales específicos” en la subsección 10.2.4, en el que se analizan una serie de materiales que históricamente han generado terribles incendios, comenzando con materiales textiles en muros y cielorrasos, incluidas las alfombras, referidas en el párrafo 10.2.4.1.

Sabemos que los elementos textiles colocados en muros y cielorrasos pueden encenderse muy rápidamente. NFPA 101 incluye varias clases de instalaciones textiles con diferentes requisitos. Por ejemplo, los nuevos materiales textiles colocados sobre muros y cielorrasos deben contar con un índice de propagación de llama de 25 o menos y estar instalados en una habitación protegida por rociadores. Si el material textil sólo cubre tres cuartos de extensión desde el piso hasta el cielorraso pero no tiene una altura mayor a 8 pies (2.4 metros), el material debe contar con un índice de propagación de llama de 25 o menos si no hay rociadores instalados en el edificio.

El párrafo 10.2.4.2 analiza los materiales de vinilo expandido utilizado sobre paredes y cielorrasos. Muchos recubrimientos de vinilo son delgados y no presentan grandes problemas desde un punto de vista de propagación de incendio, dado que los materiales delgados tienden a adoptar las características de incendio del material sobre el cual se encuentran colocados. Por otra parte, los materiales expandidos a menudo son “gordos” y más gruesos que los recubrimientos de vinilo más comunes. El código es riguroso en sus requisitos, que son muy similares a los requisitos para materiales textiles aplicados sobre muros y cielorrasos.

El código también analiza el plástico celular o de espuma, el material afectado en el incendio de The Station. El código prohíbe el uso de plástico celular o de espuma a menos que haya sido sometido a pruebas de gran escala con el fin de documentar su combustibilidad. El código brinda ejemplos de pruebas aceptables, como NFPA 286, Métodos normalizados de pruebas de incendio para la evaluación de la contribución de acabados interiores de cielorrasos y muros en el crecimiento del incendio de la habitación. Los plásticos celulares o de espuma pueden utilizarse como rebordes siempre y cuando no cubran más del 10% de los muros o cielorraso, y “que no sean de menos de 20 libras/pie cúbico (320 kilogramos/metro cúbico) de densidad, estén limitados a media pulgada (13 milímetros) de grosor y 4 pulgadas (100 milímetros) de ancho, y cumplan con los requisitos de acabado interior de muros y cielorrasos de Clase A o Clase B según se describe en 10.2.3.4; sin embargo, no deberá limitarse el índice de humo generado”.

Un nuevo complemento a la subsección 10.2.4, que cubre el uso de polipropileno y polipropileno de alta densidad, prohíbe el uso de polipropileno como un material de acabado interior a menos que cumpla con los requisitos de 10.2.3.7.2, que exigen la realización de pruebas de acuerdo con NFPA 286 con la inclusión de criterios específicos de desempeño. También son nuevos para la edición 2012 del Código de Seguridad Humana los requisitos de la subsección 10.3.8 para gabinetes. Esta subsección establece que los gabinetes de material combustible que no sean madera deben ser considerados como acabado interior.

Los requisitos para materiales de acabado interior se encuentran en el Código de Seguridad Humana por una buena razón. La experiencia nos ha demostrado que los materiales aplicados a los muros y cielorrasos de espacios pueden tener un efecto significativo en el desarrollo de un incendio.

Chip Carson, PE, es presidente de Carson Associates, Inc., empresa consultora de ingeniería y de códigos de incendios.

viernes, 19 de julio de 2013

@TecniTipsGANB #29

CUANDO LE TEMES AL ÉXITO 


- ¡Qué tengo miedo a progresar? ¿Hombre!, ¿y qué habría de malo en salir de pobre? –fueron las preguntas de mi amigo Juan A. formuló cuando le enseñé que había algo más que dificultades “allá afuera, para mejorar su situación financiera.

- Pues sí –le respondí- Tienes talento, juventud y ganas de tener éxito, pero te mueres de miedo.

En efecto, Juan A. era uno de los tantos personajes capaces , entusiastas y estudiosos que andan por la vida esquivando el fracaso, contando las monedas que cargan en el bolsillo para pagar las cuentas y echándole la culpa de sus males, ya sea al gobierno, al capitalismo, a la mala suerte o a la bruja de las peinetas, si es que no hallan a quien más apuntar su dedo.

Claro está que tampoco hay que cargarles la mano a quienes desconocen cómo sus procesos internos, afectan sus vidas. Poco es lo que se nos enseña en la crianza familiar a mirar hacia dentro para detectar los mecanismos que nos sabotean en lugar de ayudarnos a alcanzar nuestras metas. Si unido a ello tenemos una sociedad que maneja en forma hipócrita el tema del bienestar económico, satanizando la riqueza y exaltando la miseria al tiempo que la condena, el cuadro de la derrota está completo.

En el miedo a triunfar coexisten varios factores que hemos internalizado casi sin darnos cuenta. Por una parte, suele estar una figura parental sublimada en dos modalidades distintas:

1. “Esta persona es la única que puede tener éxito y así lo ha demostrado. ¡Quién soy yo para competirle”.

2. “Si esta persona, que tiene todas las cualidades del mundo, no alcanza lo que desea, ¡qué voy a poder yo, que soy menos que ella?”

Mediante esas fórmulas guardadas en el insconsciente, quedan condenados al fracaso todos los proyectos que se emprendan para progresar o alcanzar metas supuestamente deseadas y a las cuales dedicamos gran parte de nuestro tiempo.

Al lado de estas consignas nocivas, encontramos también la nefasta comodidad de mantener el estatus actual porque nos es conocido y el temor a que al subir de nivel, tengamos que enfrentar el reproche de aquellos que se han quedado atrás o la condena “por vanidosos”, de quienes viven mortificándose en la subsistencia, sin pasar más allá de la mera mortificación.

A esta última circunstancia tuvo que someterse Juan A., luego de resolver el problema que le creaban sus indecisiones y las trabas que él mismo se imponía sin darse cuenta. Perdió algunos amigos, recibió pacientemente las críticas que le hicieron sus ex compañeros de trabajo al asociarse a unos jóvenes empresarios para lanzar un exitoso producto al mercado y padeció los arteros ataques de los envidiosos que pululaban en su entorno.

- Es el precio que hay que pagar –me dijo un día- pero bien vale si me siento bien conmigo mismo y vivo mejor que antes.

No quiero cerrar este artículo en un sospechoso final con olor a cuento de hadas.

La situación actual no es fácil. Superar el miedo es una tarea compleja y sin garantía de un desenlace feliz. Alcanzar el éxito depende de muchos factores y no de un acto de magia; pero sin duda, es mucho más inteligente planificar una ruta conociendo y controlando el instrumento que nos guía, que vivir temblando ante los retos y buscando excusas para quedarnos donde estamos.

La decisión está más allá en nuestras manos que en los albures de la suerte o en los designios de unos extraños por poderosos que puedan ser.

¿Atacaremos el autosaboteje o seguiremos en las lamentaciones, como el manco que se mira el muñón?

Por César Landaeta

Psicólogo, especialista en sistemas humanos

*Publicado simultáneamente con Punto de Encuentro Complutense (Página de la Universidad Complutense. Madrid, Junio 2013)

miércoles, 3 de julio de 2013

@TecniTipsGANB #28

La NFPA publica un aviso de seguridad sobre las mascaras de los ERA

La Asociación Nacional de Protección contra Incendios (NFPA) emitió un alerta de seguridad sobre las máscaras de los Equipos de Respiración Autónoma (ERA). Entre otras cosas, la NFPA recomienda que los Departamentos de Bomberos, Academias y Organizaciones de Servicios de Emergencia inspeccionen todas las lentes de las caretas de los ERAs antes y después de cada uso. Cualquier lente de la máscara del ERA que se encuentre que tenga grietas, rajaduras, burbujas, deformaciones, decoloración, lagunas o agujeros deben retirarse y reemplazarse inmediatamente de servicio.
La alerta se produce después de investigaciones en las que se encuentran que las lentes de estas mascaras pueden sufrir degradación térmica cuando son expuestas a calor intenso. La alerta y recomendaciones completas se pueden encontrar en  www.nfpa.org /scba .

"El ERA es un componente crítico en el equipo de protección personal (EPP) utilizado por los bomberos de hoy. Este equipo es esencial para permitir que los bomberos puedan operar en ambientes hostiles dentro del fuego. Sin embargo, en las últimas décadas se han producido cambios significativos en los ambientes en que encuentran los bomberos estructurales y en la forma en que operan en esos ambientes ", dijo Kenneth Willette, director de la División de Protección contra Incendios Pública de NFPA. "La lente de la máscara del ERA se basa generalmente en policarbonato. La lente de la máscara del ERA a menudo se considera el componente más débil del conjunto de un bombero en condiciones de alta temperatura, pero el nivel de rendimiento térmico de la lente de la máscara no ha sido bien entendido".

deformacion de mascara del era.jpg

NFPA RECOMIENDA
  • Los lentes de caretas de Equipos de Respiracion Autonama que muestran evidencia de exposición al calor intenso es un indicio de la degradación térmica y un potencial colapso. Además de cumplir con la inspección, reparación y eliminación de Prestaciones de NFPA 1852 - Cuidado de selección y mantenimiento de aparatos de respiración autónoma de circuito abierto de los Departamentos de Bomberos, las Academias de Bomberos y las Organizaciones de Servicios de Emergencia deben garantizar que todos los objetivos de la careta del ERA son inspeccionado antes y después de cada uso. Cualquier lente de la máscara del ERA en que se encontró que tenga grietas, rajaduras, burbujas, deformaciones, decoloración, lagunas o agujeros deben retirarse y reemplazarse inmediatamente de servicio.
  • Además de cumplir con las disposiciones de la norma NFPA 1404 - Norma para Entrenamiento en Protección Respiratoria para Departamentos de Bomberos, los Departamentos de Bomberos, las Academias de entrenamiento de Bomberos y las Organizaciones de Servicios de Emergencia deben revisar sus programas de formación para garantizar que los siguientes componentes se abordan en su plan de estudios: limitaciones de las vías respiratorias respecto de dispositivos de protección, sensibilización con que el reconocimiento tardío de ambientes térmicos intensos puede ocurrir al usar un equipo de protección bombero, y cómo responder a los problemas encontrados al usar ERAs en ambientes de alta temperatura.
  • Al evaluar las condiciones de incendio y determinar las tácticas y estrategias de ataque al fuego, los Comandantes de Incidente, Oficiales, y los Bomberos deben tener en cuenta las limitaciones de rendimiento térmico de las lentes y careta del ERA, y el problema del reconocimiento tardío de la intensidad del calor debido al aislamiento/protección térmica proporcionada por el conjunto del Equipo de Proteccion Personal.
  • Además de seguir los Procedimientos Operativos Estándar departamentales existentes y directrices relacionadas con la utilización de equipo de protección, todo el personal involucrado en el mando, supervisión o la realización de operaciones de ataque contra incendios interiores pueden reducir la posibilidad de deterioro de la lente de la máscara al estar alerta de las condiciones de deterioro que indican temperaturas térmicas extremas. Cuando nos enfrentamos a tales condiciones el personal debe iniciar la auto-evacuación o ser dirigido a retirarse a una zona segura.
  • Los Departamentos de Bomberos, Academias de Bomberos, y las Organizaciones de Servicios de Emergencia que utilizan ERAs deben comenzar a planificar para la actualización o sustitución de las actuales caretas con productos compatibles con la próxima edición de 2013 de NFPA 1981.

lunes, 1 de julio de 2013

@TecniTipsGANB #27

¿Cómo determinar el flujo de las líneas de ataque?
Por Ben Klaenne & Russ Sanders

El índice de flujo es parte esencial de un plan previo al incidente
Para edificios que requieren más de dos líneas de ataque preconectadas, recomendamos calcular el índice de flujo antes de que se produzca un incendio, mediante la aplicación del cómputo V/100; excepto cuando hubiera una carga de fuego de riesgo extra, en cuyo caso sugerimos emplear el índice de flujo de los rociadores.

En el caso de edificios con gabinetes pequeños, la línea estándar de mangueras preconectada será, en la mayoría de los casos, suficiente. Sin embargo, a medida que el tamaño del compartimiento aumenta su volumen, el índice de flujo calculado se aproximará al índice obtenido a través de las líneas de ataque preconectadas estándar del departamento. En esta etapa, es esencial incluir el índice de flujo en el plan previo al incidente del edificio.

Los procedimientos operativos estándar (SOPs, por sus siglas en inglés) de la mayoría de los departamentos requieren una línea de soporte, duplicando así el flujo disponible, dado que dos líneas de ataque estarán disponibles de manera inmediata en el área del incendio. Si los procedimientos del departamento requieren una línea de soporte, el índice de flujo crítico es el flujo de la línea de ataque preconectada estándar multiplicado por dos.

Por ejemplo, si su línea de ataque preconectada estándar tiene un flujo de 150 galones por minuto (gpm) [568 litros por minuto (lpm)], la línea de ataque inicial y la línea de soporte proveerán 300 gpm (1.135 lpm). El compartimiento más grande que pueda ser extinguido con un flujo total de 300 gpm (1.135 lpm) será de 300 x 100, o de 30.000 pies cúbicos (850 metros cúbicos). El plan previo a un incidente para cualquier edificio que posea un compartimiento que supere los 30.000 pies cúbicos (850 metros cúbicos) deberá incluir el índice de flujo para cada uno de los compartimientos grandes. Recuerde que la totalidad de los cálculos del índice de flujo son estimados que se basan en la ventilación, en el combustible disponible y en las presunciones de configuración del combustible.

Es importante conocer el flujo de su línea de mangueras de ataque estándar en el momento de determinar el volumen de fuego que puede extinguir con una o dos líneas de ataque estándar. Al llevar a cabo el sondeo de cientos de departamentos de bomberos, hemos observado que la mayoría sobreestima el flujo de su línea de mangueras de ataque estándar. ¿Puede Ud. informar con exactitud cuál es el flujo total disponible de su línea de ataque estándar? ¿Ha realizado pruebas de flujo para verificar el flujo total disponible?

Los fabricantes de boquillas de flujo variable generalmente informan los índices de flujo de sus equipos a determinada presión de descarga de la bomba o presión de boquilla, y usted podrá calcular los índices de flujo a presiones de boquillas específicas o consultar los mismos en los diagramas de flujo estándar para boquillas de chorro sólido. Como ejemplo, uno de los fabricantes de boquillas declara que su boquilla automática permitirá un flujo de 120 gpm (454 lpm) a una presión de descarga de la bomba de 150 psi, a través de una manguera de una extensión de 150 pies (45 metros). Si la longitud de la manguera se extiende a 250 pies (76 metros) y se mantiene la presión de descarga de la bomba de 150 psi, el flujo se reduce a 95 gpm (360 lpm). Si la presión de descarga de la bomba se reduce a 50 psi, según se aplica en algunos sistemas de tuberías verticales antiguos, el flujo de dicha boquilla será de 30 gpm (114 lpm). Sólo llevando a cabo auténticas pruebas de flujo bajo condiciones variables podrá saber con certeza cuál será realmente el flujo de las líneas de ataque de su departamento.

En respuesta a la demanda de boquillas que provean suficiente flujo a presiones bajas, los fabricantes rediseñaron las boquillas de chorro variable, permitiendo así que el flujo de agua se mayor con el empleo de boquillas diseñadas para baja presión. Uno de los fabricantes ha asignado a su boquilla de baja presión rediseñada una capacidad nominal de flujo de 71 gpm (269 lpm) a través de una manguera de 1¾ pulgadas de 150 pies (46 metros) a una presión de descarga de la bomba de 50 psi. Sin embargo, las boquillas de chorro sólido permiten flujos mayores a presiones más bajas que la mayoría de las boquillas de chorro variable.

La totalidad de los flujos de boquilla publicados se basan en la presión de las mismas, y no en la presión de descarga de la bomba. Cuando alguno de los fabricantes ofrece un flujo a través de una determinada longitud de manguera a una presión específica, se estima o mide la pérdida de fricción desde la bomba o descarga de la tubería vertical hacia la manguera. Los diversos tipos de mangueras y acoples de manguera provocan distintas pérdidas de fricción. Si la presión manométrica de su aparato se toma desde el lado de alimentación de la bomba, no mide la pérdida de fricción en las tuberías del mismo.

La presión de la boquilla es la presión disponible desde la fuente, menos la totalidad de las pérdidas de fricción y la pérdida debido a elevación. Así, el empleo de la información sobre la boquilla que brinda el fabricante o las tablas de chorro sólido podrían no proveer el flujo adecuado para el tendido de mangueras deseado. Afortunadamente, existe una manera más adecuada para determinar el flujo desde sus líneas estándar de mangueras de ataque para incendios. Aunque ello requiere tiempo, esfuerzo y dinero.

Recomendamos que cada departamento lleve a cabo las pruebas de flujo de sus mangueras y boquillas empleando un manómetro de flujo calibrado. Para ello, coloque el manómetro de flujo en el lado de alimentación del bombeador, es decir el lado no conectado directamente con el hidrante. Asegúrese de que todos los drenajes estén cerrados, desplace hacia adelante la línea de ataque estándar y aumente la presión de descarga de la bomba hasta la presión especificada en sus SOPs. El medidor de flujo indicará el flujo real para su combinación de manguera y boquilla.

Este es también un buen momento para probar diversos tendidos de manguera. La mayoría de los fabricantes recomiendan no emplear tendidos de manguera que superen los 250 pies (76 metros) para una manguera de 1¾ pulgadas debido a que la pérdida de fricción en una manguera de 1¾ pulgadas, a flujos elevados, será excesiva. En caso de requerirse líneas de mangueras más extensas, se deberá emplear una manguera de mayor diámetro para reducir la pérdida de fricción y aumentar el flujo. A fin de determinar cuáles son las combinaciones más adecuadas, pruebe diferentes boquillas en distintas longitudes y tamaños de mangueras. En la mayoría de los casos, cuanto mayor sea el flujo, mejor será. Sin embargo, un aumento en el índice de flujo elevará la fuerza de reacción de la boquilla, lo que provoca que sea más dificultoso maniobrar una manguera de mayor diámetro. No confíe en las fórmulas de fuerza de reacción de las boquillas, ya que, en general, las mismas son imprecisas.

Dado que el control de una línea de manguera a un flujo elevado puede ser muy difícil, es fundamental que los bomberos se entrenen empleando diversas combinaciones de mangueras y boquillas, en situaciones de incendio simuladas. Algunos departamentos de bomberos llevan a cabo pruebas en un nivel superior empleando presiones manométricas para determinar la pérdida de fricción en sus mangueras. Los manómetros calibrados colocados en la línea de cada extremo de una sección de manguera indicará la pérdida de fricción en dicha sección. Lo ideal es colocar el manómetro en la sección conectada a la boquilla para obtener una lectura de la presión de boquilla directa y precisa. La pérdida de fricción se modificará en base al flujo. Este proceso también deberá ser aplicado cuando se adquieran nuevas mangueras o boquillas.

Si alguna de las boquillas no tuviera el mantenimiento adecuado o estuviera dañada, el flujo podría no ser el que usted ha previsto; por ello los fabricantes de boquillas recomiendan aplicar procedimientos de mantenimiento y lavado. Si sigue nuestro consejo y adquiere un medidor de flujo, lo ideal sería que lleve a cabo pruebas en la totalidad de las boquillas de manera periódica.

El objetivo de calcular el índice de flujo es hacerle conocer la dimensión y cantidad de líneas de ataque que necesitará para extinguir un incendio bien desarrollado en un compartimiento de dimensiones mayores a las que pueden ser protegidas con líneas de ataque preconectadas. Aunque el cálculo del índice de flujo necesario para una situación determinada no será de gran utilidad si usted no conoce el flujo disponible en sus boquillas.