lunes, 30 de septiembre de 2013

@TecniTipsGANB #66

¿Por qué adoptar el NFPA 1 como la base del sistema de protección contra incendios de un país?

Por Antonio Macias

En los últimos años poco a poco hemos adquirido algo de experiencia en la aplicación de la normatividad de la NFPA en América Latina.

Diferentes autoridades han adoptado algunas normas o códigos, las más populares han sido específicamente, NFPA 13, Norma para la instalación de sistemas de rociadores, NFPA 20, Norma para la instalación de bombas estacionarias de protección contra incendio, en otras ocasiones NFPA 72, Código Nacional de Alarmas de Incendios y Señalización, casi siempre junto con NFPA 14, Norma para la instalación de sistemas de tubería vertical y de mangueras, y NFPA 24, Norma para la instalación de tuberías para servicio privado de incendios y sus accesorios. También una de las más adoptadas es NFPA 25, Norma para inspección, prueba y mantenimiento de sistemas de protección contra incendios a base de agua.

Pero sin duda el preferido, y con razón, ha sido el NFPA 101, Código de Seguridad Humana, que desde luego, es una base muy sólida para establecer un sistema de inspección para edificaciones nuevas y existentes; ya que establece por ocupaciones (es decir uso) de las edificaciones los requerimientos mínimos para lograr los niveles de seguridad de vida, es decir, para las personas. Ha contribuido en forma muy importante a desarrollar mejores proyectos y mejorar las condiciones de algunas edificaciones ya existentes al cumplir lo que en NFPA 101 se establece, muy especialmente, el cuidado de los que habitan, trabajan, o visitan estos lugares.

Pero ahora han empezado a aparecer otros tipos de construcciones o edificaciones en donde el contenido o la actividad ahí realizada toman una gran relevancia.

Está muy bien que nos preocupemos primeramente de las personas, y así debe ser; pero el valor de lo que está en bodegas inmensas o lo que se hace en los centros de datos para hospedaje de servidores de información de diferentes empresas, comunicaciones, o procesos industriales, también han de contemplarse aún cuando en los hechos no estén presentes muchas o de plano ninguna persona.

Si tomamos en cuenta lo arriba expuesto, o sea la preocupación por las inversiones y las cosas materiales además de las personas resulta que el NFPA 1, Código de Incendios, es la forma de hacer cumplir el NFPA 101 y muchos otros requerimientos establecidos a través de otros documentos de la NFPA. De esta manera se logra una cobertura más amplia sobre la forma de hacer cumplir requerimientos de seguridad de protección contra incendio y seguridad humana.

Este código se desarrolló originalmente en respuesta a lo requerido por muchos de los miembros de la NFPA que necesitaban contar con un documento que englobara todos los aspectos de protección de incendios y su prevención. Esta tarea iniciada en 1971 y cumpliendo con instrucciones de su junta directiva utilizaban otras normas y códigos desarrollados por NFPA.

A finales de los 80s, la Asociación de Jefes de Bomberos de Norte América emprendió la tarea de desarrollar un código que tuviera mayor autonomía, incorporando secciones administrativas y basándose ampliamente en otros códigos y normas de la NFPA.

El actual NFPA 1 refleja el conocimiento técnico de los comités responsables de los códigos y normas tomados como referencia, de lo que se extrae el texto que se incorpora en las disposiciones del NFPA 1. Este código está diseñado para proporcionar a las jurisdicciones nacionales, estatales, condados ó locales un código eficaz contra incendios.

El NFPA 1 ofrece un método integrado a las regulaciones contra incendios y gestión de peligros a través de extractos de y referencias a mas de 130 códigos y normas NFPA para abordar la gama completa de protección contra incendios y seguridad humana.

Su alcance incluye temas como inspección de edificios, procesos industriales, equipos y sistemas contra incendio y situaciones relacionadas con la seguridad humana, investigación de incendios, explosiones y otras emergencias, revisión de los proyectos, capacitación, remodelación de edificios existentes, diseño e instalación de sistemas, requisitos de acceso para operaciones bomberiles, peligro de incendios externos, regulación y control de eventos especiales, acabado de interiores y decoraciones, almacenamiento, control de operaciones de emergencia, condiciones que afectan la seguridad de bomberos, medio de egreso y mucho más.

Es un documento que pretende establecer los requerimientos mínimos para lograr un nivel razonable tanto de la seguridad humana como la protección de bienes, tanto en edificaciones nuevas como las ya existentes, y contiene extractos de ocupaciones basados en los requisitos del NFPA 101. Por lo cual, cada sección contiene los requisitos para la ocupación de acabado interior, las características de funcionamiento (tales como las inspecciones, el mobiliario y decoración), huecos, planes de emergencia, equipos de calefacción, y otras disposiciones específicas para las ocupaciones. Esto incluye: Ocupaciones de reunión pública, ocupaciones de enseñanza, guarderías, hospitales, ocupaciones residenciales para asilos y centros de refugio, ocupaciones de cuidado de la salud para pacientes ambulatorios, ocupaciones de detención y correccionales, hoteles y dormitorios, edificio de departamentos, albergues o pensiones, viviendas uni y bifamiliares, ocupaciones mercantiles, ocupaciones de negocios, ocupaciones industriales, ocupaciones para almacenamiento, estructuras especiales y edificios de gran altura, edificios históricos y los centros culturales.

Una de las grandes ventajas del NFPA 1 es que podría hacerse cumplir por diferentes organismos en las diferentes jurisdicciones. Dependiendo de la forma en que el código ha sido adoptado, las responsabilidades de cumplimiento pueden dividirse entre las agencias estatales y locales o entre los diferentes organismos tanto a nivel estatal o local.

Como se puede apreciar el NFPA 1 es una excelente opción de adopción; varios países de América Latina, se encaminan en esa dirección, incluyendo algunos de ellos que cuentan con la experiencia en la aplicación de NFPA 101 y otras normas NFPA.

Cabe recordar que el Anexo C del NFPA 1 edición 2012 es una propuesta o borrador de documento de adopción que puede servir como base o inspiración para la Autoridad Competente. Inicie el proceso de adopción, busque en www.nfpajla.org, en la sección de Códigos & Normas.

Antonio Macías es el director de la NFPA para México, Centro América y el Caribe.



viernes, 27 de septiembre de 2013

@TecniTipsGANB #65

La importancia de la educación en protección contra incendios en América Latina

Por María Isabel Barrios

Es una realidad que América Latina se mueve en base a reacciones más que prevenciones. Tenemos que esperar que algún acontecimiento trágico y de mucha cobertura mediática suceda a fin de empezar a pensar en las necesidades de tomar medidas de prevención. Tenemos casos como las discotecas Utopia (Perú) y Cromagnon (Argentina), tiendas como Ycuá Bolaños (Paraguay), centros comerciales como Mesa Redonda (Perú), edificios como el Ministerio de Defensa (Venezuela), etc. Estos sucesos causaron reacciones en sus respectivos países logrando que de una u otra manera se tome más en serio la protección contra incendios y se empiecen a ver las posibles adopciones o referencias a ciertas normas y códigos internacionales.

Somos amantes del principio físico de acción y reacción.

En los últimos diez años hemos visto cómo empresas transnacionales vienen a nuestros países y nos exigen que cumplamos con estándares internacionales a los que muchas veces no estábamos acostumbrados y ni siquiera interesados. Aquí se aplica otra vez el principio, ante una acción: aplicar estándares, se presenta la reacción: investigar y empezar a educarnos en el tema que requerimos para poder ser competitivos en el medio.

En los últimos cinco años, se ha visto un desarrollo mayor en la educación sobre los códigos y normas de la NFPA. El programa de desarrollo profesional en español de NFPA ha crecido un 205% desde el año 2005 a la fecha. Se ha incrementado la cantidad de alumnos y se ha ampliado la oferta de cursos. Se han entrenado aproximadamente 12.000 personas pues los cursos de NFPA en español se dictan ya en 19 países. El 40% de los alumnos viene de empresas usuarias lo que confirma la importancia que tienen los usuarios en la determinación de la estandarización en la protección contra incendios.

Los cursos con más éxito son aquéllos sobre las normas NFPA 101, NFPA 13 y NFPA 25, en ese orden. También tienen bastante acogida los cursos sobre sistemas de protección contra incendios como NFPA 20 y NFPA 72. NFPA cuenta con más normas que deben difundirse en nuestro medio como por ejemplo las normas para empresas de generación eléctrica, para centros de cómputo, para minería metálica, entre otras muchas más. Conforme avancemos por el buen camino normativo estas se irán haciendo igualmente populares.

Existen en español, más de ochenta códigos, normas y libros de recursos de la NFPA disponibles para el mercado hispanoparlante (www.catalogonfpa.org). También se ha visto aquí un incremento en el interés de las personas de nuestra región. Existen ocho distribuidores en los siguientes países: Argentina, Colombia, Costa Rica, México, Panamá, Perú, y Rep. Dominicana; además de Roko Trading que desde Miami distribuye a todo América Latina y el Caribe. Visite www.catalogonfpa.org/distribuidores.php para ver el listado completo.

También contamos en nuestra región con más Especialistas Certificados en Protección contra Incendios (CEPI). Actualmente son 143 los profesionales certificados en Iberoamérica (en www.capacitacionnfpa.com/certificados_cepi.html puede ver el listado completo). Mundialmente hay más de 1.150 personas certificadas en más de 23 países. Esta lista crece aproximadamente un 10% al año. En Latinoamérica hay unos 150 profesionales que ya han tomado el curso de preparación y están estudiando para tomar el examen a corto plazo. El CEPI es un profesional muy preparado que ha pasado satisfactoriamente un examen de certificación sobre la protección contra incendios. Se le reconoce internacionalmente. Hace ocho años esta especialización estaba únicamente disponible en inglés, pero ahora NFPA nos ha brindado la posibilidad de contar con el programa en español, abriéndoles las puertas a más profesionales latinoamericanos para que obtengan su certificación. La publicación del nuevo Manual de Protección contra Incendios de la NFPA, con su quinta edición en español, ha logrado reactivar la postulación de nuevos profesionales.

Se están haciendo esfuerzos en América Latina para difundir la protección contra incendios a través de congresos, foros, conferencias locales y regionales. NFPA, la Sección Latinoamericana y los capítulos nacionales están trabajando activamente en esto. Los capítulos nacionales son, sobre todo, una excelente herramienta para lograr un alcance más focalizado hacia las personas e instituciones que pueden ser influyentes o determinantes en el uso de estándares de protección contra incendios. NFPA cuenta con siete capítulos nacionales: Argentina, Colombia, México, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela.

NFPA viene haciendo acuerdos con diversos organismos normativos de cada país hispano a fin de lograr un acuerdo de apoyo. Este acuerdo permite que los países puedan tener más alcance a la normativa NFPA con un mejor entendimiento de ellas.

Las empresas privadas también son grandes aliados de la protección contra incendios pues al tener exigencias mayores a las disposiciones nacionales obligan a que los profesionales eleven sus niveles de conocimiento.

Estamos entonces todos en la dirección correcta, vamos hacia una cultura de prevención basada en estándares. ¿Pero qué hacer para lograr que esto sea una realidad? La respuesta es educar.

Sin una adecuada educación de las personas, no lograremos avanzar y nos quedaremos dentro de un sistema mediocre.

Los miembros de la Sección Latinoamericana de la NFPA debemos llevar una cruzada educativa a favor de nuestra región. Necesitamos formar a nuestros niños y jóvenes en una cultura de seguridad para que los conceptos crezcan con ellos. Hay que insertar en ellos un nuevo esquema mental donde la prevención tenga cabida. Nuestra labor debe ser crear conciencia. Esto nos permitirá garantizar el futuro.

En el presente, tenemos que trabajar con los profesionales y entidades que regulan e implementan la protección contra incendios a fin de elevar su nivel de conocimiento. Tenemos que lograr que la estética no esté por encima de la seguridad como está pasando en muchos lugares donde los arquitectos prefieren obviar normas porque no se ve tan bonito. Tenemos que convencer a las empresas constructoras que el uso de sistemas de protección contra incendios no es tan caro y que la vida de los seres humanos es más valiosa que los edificios que construyen.

Debemos pensar en educación de calidad. Existen cientos de ofrecimientos de capacitaciones en esta área pero ¿están ellas a cargo de especialistas? Hay que revisar el perfil del expositor para ver su experiencia y conocimientos en el tema a fin de estar seguros que el contenido de la instrucción sea la más adecuada. NFPA trata de llevar especialistas en sus normas por toda la región para asegurarse que lo que reciban los participantes esté de acuerdo a sus políticas y lineamientos y sea de calidad.

En resumen, el problema latinoamericano de no contar con una cultura de prevención contra incendios se debe a dos factores: falta de conocimiento y falta de interés.

¿Cómo lo resolvemos? Con educación. La educación nos permite la difusión.

La educación nos traerá como consecuencia, adopciones voluntarias de normas. No es necesario tener que esperar a un gobierno que establezca, por decreto o ley, estándares de protección contra incendios. Cuando hay una cultura arraigada en su gente, las cosas fluyen solas.

Volvámonos fanáticos de la protección contra incendios y transmitamos nuestro entusiasmo a los demás. Hagamos de los estándares parte de nuestra religión que nos lleve a realizar un voluntariado dentro de nuestro ámbito de acción. Solo así podremos lograr tener una América Latina más segura.


María Isabel Barrios es gerente general de EnginZone, una organización dedicada a la capacitación e intercambio de información en el ámbito técnico.



jueves, 26 de septiembre de 2013

@TecniTipsGANB #64

Protección contra incendio en la industria petrolera y petroquímica en América Latina
Por Ing. Ramón Domínguez Betancourt, CEPI, SFPE
Esta modificación de precios ha llevado al mercado del petróleo a una inestabilidad que vivimos hasta nuestros días y que, en alguna forma, ha intervenido en la modificación del modelo económico mundial en busca de una alta productividad que se está alcanzando en la región, por medio de las inversiones conjuntas de iniciativa privada y empresas estatales y también debido a los costos de la materia prima (petróleo) al doble de hace 30 años. Todo esto conlleva a la reevaluación de los activos de ésta rama industrial, que se ha vuelto estratégica para el desarrollo económico mundial.

En consecuencia, cualquier daño en sus instalaciones afecta profundamente las finanzas de las empresas, que a su vez, los transfieren a las compañías de seguros y, en especial a las compañías reaseguradoras. En consecuencia, estas últimas están siendo cada vez más estrictas y exigentes en sus observaciones al aceptar los riesgos y el cumplimiento de normas de prevención y mitigación.

En cuanto a lo que corresponde a protección contra incendio, el problema se vuelve crítico por los riesgos inherentes a ésta rama industrial, los costos que representan y, desde luego en su reflejo en el incremento de las primas de seguro y la afectación a su productividad. Los países que integran América Latina no se han caracterizado por contar con una cultura de seguridad, lo cual se ha proyectado a la protección contra incendio haciendo que las normas de diseño de éste tipo de protecciones sean muy limitadas y de gran variedad, ya que algunas han sido adoptadas de Europa y otras parcialmente copiadas de Estados Unidos.

Ante este panorama, la industria petrolera, petroquímica y química en general ha nacido, crecido y evolucionado buscando la menor inversión posible y, los financieros han considerado que dentro de los ahorros pueden estar los sistemas de protección contra incendio. Sin embargo, ante las emergencias vividas en los últimos 10 años, se han endurecido las exigencias de las compañías reaseguradoras y los costos de sus servicios, lo cual está llevando poco a poco a cambiar la óptica de los financieros y que se empiece a dar la misma importancia a la ingeniería en protección contra incendio que a las otras ramas de la ingeniería, como es la civil, la eléctrica, la mecánica, la química, entre otras.

De tal suerte que, se está abriendo un área de oportunidad en el desarrollo de ésta nueva área de ingeniería en América Latina, como una nueva profesión que implica los mismos requerimientos que el ejercicio de cualquier profesión, que es la experiencia, los conocimientos, pero en especial la ética y, al analizar el escenario latinoamericano, se va a encontrar que quienes han trabajado en el área de la protección contra incendio, la mayoría lo han hecho como vendedores o representantes de fabricantes de equipo y algunos de ellos como fabricantes locales, lo cual los llevaría, al tratar de desempeñarse en el desarrollo de ingeniería contra incendio, a caer en un conflicto de intereses.

Por otra parte, las exigencias de las reaseguradoras respecto de que se cumpla con el buen diseño de los sistemas contra incendio, obliga a la aplicación y conocimiento de Normas, Códigos y Reglamentos, pero sobre todo a una fuerte tendencia a la unificación de éstos, para contar con un criterio común, sin importar el país de origen de la reaseguradora. Sobre este particular, ésta tendencia va hacia las más usadas en diseño, entre las que se encuentran las de la National Fire Protection Association (NFPA), API, ASME, NEMA, etc. y, quizá, uno de los problemas que enfrenta América Latina al respecto, es que, paradójicamente, en la curricula de la carreras de ingeniería no existe una materia que sea “Normas, Códigos y Reglamentos”.

Adicionalmente, el primer reto que se tiene con las instalaciones contra incendio existentes en América Latina, está en realizar la ingeniería para hacer que cumpla con la normativa, por lo que se debe comenzar por evaluar lo existente y tener la creatividad para aprovechar lo más posible lo que se tiene a fin de optimizar la inversión y que se cumpla con la normativa. El siguiente aspecto que tiene que considerar es que para lograr lo anterior, sólo se puede lograr con profesionales con alto nivel de ética que sólo se dediquen al desarrollo de ingeniería en protección contra incendio, para que no presenten conflicto de intereses al estar relacionados con la venta o instalación de equipos contra incendio, para poder tener un criterio justo, equitativo y sin compromisos. Se incluyen algunas fotos de éste tipo de actividades.

Con el fin de prevenir el conflicto de intereses antes mencionado, se requiere que en un proyecto contra incendio, la ingeniería sea elaborada por personas totalmente desligadas de los que harán la procura y la instalación. De igual forma, un bufete de ingeniería en general no está en condiciones de abordar adecuadamente estos proyectos, sino que se requiere bufetes altamente especializados en protección contra incendio para que se cuente con la experiencia necesaria para su desarrollo. La ingeniería en protección contra incendio tiene un grado de especialidad equivalente a la ingeniería de proceso, ingeniería en dinámica y control de procesos, ingeniería en análisis de esfuerzos, ingeniería en diseño de estructuras, etc.

Este es el gran reto que se tiene en América Latina para lograr dar un paso más para el desarrollo de nuestros países, y así, proteger fuentes de empleo y recursos económicos, coadyuvando en la lucha contra la pobreza.




miércoles, 25 de septiembre de 2013

@TecniTipsGANB #63

Correcto desde el inicio
Por Wayne D. Moore, P.E., FSFPE

Instalación, prueba de aceptación y desarrollo de la documentación mínima requerida

¿Por qué siempre tenemos tiempo para hacerlo de nuevo, pero nunca tenemos tiempo para hacerlo bien?

No estoy seguro de los orígenes de este dicho, pero con frecuencia lo uso cuando descubro errores que requieren de una corrección.

Donde yo vivo, la jurisdicción exige que los contratistas realicen una prueba previa de los sistemas de alarma de incendio recientemente instalados con un representante

del proveedor antes de conducir la prueba de aceptación final. Este proceso evita que los inspectores de incendio pierdan tiempo durante la prueba mientras que los contratistas arreglan lo que deberían haber descubierto y arreglado previamente durante una prueba previa. Incluso así, los contratistas aún interrumpen las pruebas de aceptación diciendo, “Necesitamos reprogramar esto antes de que podamos continuar”; estas son palabras que he oído muchas veces.

El problema real comienza con una falta de planificación y documentación. Mientras que los dispositivos a veces fallan durante una prueba, más allá del control del contratista, en mi experiencia la mayoría de los problemas están relacionados con dispositivos que están mal identificados (la cuestión más común) o con el mal funcionamiento de los sistemas o dispositivos conectados. Los contratistas necesitan poder identificar los dispositivos o sistemas; necesitan obtener y verificar esta información antes de comenzar la instalación, y necesitan volver a verificar la identificación del dispositivo durante la prueba previa.

La edición 2013 de NFPA 72, Código Nacional de Alarmas de Incendio y Señalización, contiene un listado de 14 requisitos de documentación mínimos para un sistema de alarma de incendio. Entre estos requisitos se encuentra una narración escrita con el objetivo y una descripción del sistema y una secuencia de operaciones ya sea en una matriz de entrada/salida o formato narrativo. Si los contratistas le prestaran mayor atención a estos dos puntos, mitigarían los problemas más comunes que generan una pérdida de tiempo durante la prueba.

La mayoría de los contratistas planean sus instalaciones para determinar la ubicación de los canales y del cableado necesarios para conectar todos los dispositivos y aparatos a la unidad de control de la alarma de incendio. Como parte del plan, revisan los planos de diseño y determinan el modo en que pueden instalar los dispositivos, aparatos y equipos de control de forma efectiva. Es por ello que la descripción del sistema debe identificar claramente cada dispositivo y su ubicación, y la razón por la que el contratista debe verificar esta información antes de que se produzca la programación. Los diseñadores del sistema deben brindar una matriz de entrada/salida cuando desarrollan el diseño, y el contratista debe seguir esta matriz al determinar la secuencia operativa correcta del sistema.

De los dos requisitos citados, la matriz de entrada/salida es el más importante. Esta documentación guiará al programador para asegurar que cuando un dispositivo actúa se producirá la respuesta y operación adecuadas. Por ejemplo, cuando alguien cierra la válvula de compuerta de un rociador, la secuencia operativa del sistema debe iniciar una señal de supervisión. O, cuando un detector de humo actúa en el vestíbulo del ascensor, la secuencia operativa debe hacer sonar una alarma e iniciar el llamado del ascensor designado.

Una lección profesional inicial es que el hecho de hacerle perder tiempo a los demás generará una pérdida de reputación y ganancias para la firma; y esta es una lección que se olvida o se ignora con facilidad. No hay necesidad de perder tiempo, o el tiempo del inspector, al repetir errores de programación o instalación por un apuro o porque no hubo tiempo de hacerlo de forma correcta la primera vez. Planificar la instalación hasta las pruebas de aceptación y desarrollar la documentación mínima requerida descrita en NFPA 72 ayudará a evitar estas cuestiones de pérdida de tiempo al intentar terminar la instalación del sistema de alarma de incendio a tiempo y dentro del presupuesto estimado. 




martes, 24 de septiembre de 2013

@TecniTipsGANB #62

Rompecabezas de recursos
Al momento de determinar los niveles de dotación de personal, ¿cuánto es suficiente?

Las operaciones exitosas contra incendios son el resultado de las medidas tomadas mucho antes de que ocurra el incidente, y son parte del proceso de planificación que incluye la evaluación de las áreas dentro de la jurisdicción del departamento para determinar los recursos requeridos para el combate de incendios. Los tipos de estructuras, suministro de agua, distancia desde las estaciones de incendio, dotación del personal de la compañía de bomberos, y muchos otros factores se consideran por anticipado. Por ejemplo, habitualmente se asignarían menos unidades para el combate de incendios en áreas de viviendas unifamiliares en comparación con áreas de extensos complejos industriales o edificios de altura. Se toman medidas por anticipado también para enviar personal adicional cuando la respuesta inicial no alcanza para controlar la emergencia.

Obviamente, es mejor contar con más recursos de los necesarios que no poder concretar el plan de acción contra el incidente de forma eficaz y segura debido a una falta de personal en escena. ¿Pero cuántos recursos son suficientes?

Antes de NFPA 1710, Norma para la organización y despliegue de operaciones de extinción de incendios, operaciones médicas de emergencia y operaciones especiales para el público llevadas a cabo por Departamentos de Bomberos Profesionales, que se publicó en el año 2001, no existían normas sobre dotaciones de personal ampliamente aceptadas. NFPA 1710 aborda específicamente el tema de la dotación de personal en incendios residenciales, los requisitos que fueron confirmados por un estudio publicado en el 2010 por el Instituto Nacional de Normas y Tecnología (NIST, por sus siglas en inglés). NFPA 1710 establece una dotación mínima de personal de 14 ó 15 bomberos para combatir de forma eficaz y segura para un incendio estructural en desarrollo de una vivienda unifamiliar de dos pisos sin sótano y sin amenaza en sus exposiciones. Esta es una dotación de personal mínima y no brinda una reserva táctica ni da margen para exposiciones peligrosas, ni para tratar residentes heridos u otras actividades potenciales de respuesta.

A medida que aumenta el tamaño y la complejidad de la propiedad, también aumenta la dotación de personal requerida. ¿Pero cuánto es suficiente? El próximo mes el NIST publicará un informe con los resultados de una serie de experimentos en campo en una estructura de altura que evaluó el tamaño del personal, tamaño de la alarma y modo de respuesta vertical. Una parte importante de los estudios de dotación de personal recientes del NIST sobre estructuras residenciales y de altura incluye determinar cuáles son las tareas que deben completarse y cuántos bomberos fueron necesarios para llevar a cabo estas tareas de forma segura y efectiva, en un esfuerzo por reducir la pérdida de la propiedad y minimizar las lesiones y muertes tanto de bomberos como de la población civil. Los autores de esta columna fueron parte del grupo de expertos en el tema de edificios de altura del NIST para el estudio, e informarán los resultados de los experimentos en columnas futuras.

Este proceso orientado a la acción puede ayudar a determinar la cantidad suficiente de personal. Al estimar los requisitos de dotación de personal en diferentes estructuras, tanto de bajo como de alto riesgo, es necesario determinar qué acciones serían por lo general necesarias para poner bajo control un incendio real de forma segura y eficaz. La evaluación de escenarios probables durante una planificación previa para una propiedad específica brindaría una respuesta al tema de la dotación de personal.

Al evaluar los tipos de ocupaciones, tales como viviendas, edificios de apartamentos, y pequeñas propiedades comerciales, un enfoque razonable sería utilizar el estudio de dotación de personal residencial del NIST, agregando unidades según fuera necesario para manejar acciones anticipadas adicionales. Por ejemplo, en un incendio en propagación, si existen altas probabilidades de que se afecten exposiciones, se deberán agregar personal y equipos adicionales para cubrir las exposiciones.

Estos son los tipos de cuestiones que deben considerarse como parte de cualquier decisión sobre la dotación y despliegue de personal.




lunes, 23 de septiembre de 2013

@TecniTipsGANB #61

Verde + más verde

Un manual básico sobre los cambios en el NEC para proteger la tecnología de energía renovable y otros sistemas.
Al igual que la edición 2011 del NFPA 70, Código Eléctrico Nacional, la edición 2014 del NEC también presentó una serie de cambios diseñados para aumentar la seguridad en relación a diferentes tecnologías ambientalistas.

Señalización del riesgo
La señalización del riesgo para sistemas de energía alternativa se convirtieron en un tema importante durante este ciclo del código, y se propusieron nuevos requisitos y una "nota informativa” en el Artículo 110 del NEC tratará el tema de señalizaciones de riesgo para todos los sistemas cubiertos por el código. Los requisitos tratarán los detalles de los carteles de señalización de los riesgos incluyendo su legibilidad y durabilidad, y están diseñados para ayudar a brindar advertencias más claras y efectivas a los trabajadores eléctricos, inspectores y cualquiera que trabaje en una proximidad cercana a estos sistemas. También se hace referencia a una norma que brinda información detallada sobre las palabras, colores y símbolos que deben utilizarse.

“Hemos contado con señalizaciones de advertencia en el NEC por un tiempo”, dice Mark Earley, ingeniero eléctrico principal de la NFPA, “pero estos requisitos nuevos brindan un enfoque más estandarizado para ayudar a proporcionar carteles más efectivos”.

Bloqueo y desconexión
Otro gran cambio del NEC con ramificaciones importantes para las tecnologías de energía renovable es una nueva sección propuesta que normalizaría los requisitos para el "bloqueo" y "desconexión" de la fuente de energía de modo que los equipos eléctricos no puedan volver a energizarse de forma accidental durante su mantenimiento o reparación. “La idea es asegurar que cuando el equipo está desconectado y bloqueado, uno pueda estar seguro de que está realmente desconectado y bloqueado”, dice Earley. “Estos requisitos centralizados nuevos harán que el proceso sea más claro y fácil de seguir”.

Cierre de la turbina eólica y sistema fotovoltaico
En relación a la desconexión y bloqueo se presentan requisitos nuevos para el cierre de los sistemas fotovoltaicos (FV) y turbinas eólicas. Para los sistemas FV, Earley dice, la idea es poder cerrar un sistema de forma rápida para llevar a cabo su mantenimiento o para combatir un incendio. “El sistema FV es único en el hecho de que si se lo desconecta durante las horas de luz solar, puede permanece energizado”, dice. “Esta es una preocupación real para el servicio de bomberos; no se puede simplemente llamar al servicio público para que vengan a cerrar un sistema FV, porque en la mayoría de los casos el sistema no le pertenece al servicio público”. Las nuevas disposiciones describirían el modo en que se cierran dichos sistemas rápidamente, y el modo para asegurarse que el sistema ya no está energizado y que es seguro trabajar cercano al mismo.

Los procedimientos de cierre nuevos están también incluidos para las turbinas eólicas, incluyendo un botón o interruptor de cierre de fácil acceso que detendría el rotor de la turbina o le dejaría de suministrar energía al circuito de salida de la turbina.

Vehículos eléctricos
Al igual que en la edición 2011 del NEC, la edición nueva también incluye propuestas importantes dirigidas a la tecnología de carga de vehículos eléctricos (VE). Una propuesta proporciona los requisitos nuevos para los circuitos ramales que suministran energía al equipo de carga de VE especificando que estos circuitos deben ser específicos para los equipos de carga de VE a fin de evitar sobrecarga del circuito.

Conversión de CD y energía
Otro conjunto de requisitos nuevos que podría afectar las fuentes de energía alternativa trata el tema de la corriente directa (CD), específicamente en el proceso de conversión que puede originar una pérdida de energía. “Los sistemas FV, por ejemplo, generan energía en CD, que luego se convierte en corriente alterna", dice Earley. “La energía eólica se genera en una cierta forma de CA “sucia” que se convierte en CD, y luego regresa a CA. Cada vez que se hace una conversión se pierde un poco de energía, y la idea con estos requisitos es ahorrar energía al eliminar parte de esta conversión.”

Sistemas de manejo de energía y red inteligente
Por último, el Artículo 750 presentará los sistemas de manejo de energía (EMS, por sus siglas en inglés) en el NEC. Si bien no son específicos de las tecnologías alternativas, los EMS pueden ser un componente importante del manejo de energía de la red inteligente, un enfoque amplio de la red para crear un suministro de energía consistente basado en necesidades previstas. El EMS puede ser especialmente útil para el manejo de la carga de varias estaciones de carga de vehículos eléctricos. Permitiría que la carga de energía del equipo de suministro del vehículo eléctrico (EVSE, por sus siglas en inglés) de las instalaciones se distribuya a lo largo del día, permitiendo el uso de sistemas más pequeños y económicos.

“Si tiene una propiedad comercial con estaciones de carga de VE, por ejemplo, el código exige que incluya todas las cargas del EVSE como cargas continuas, esto podría requerir que algún equipo de gran tamaño suministre dicha gran carga", dice Earley. “El EMS le permite cambiar el rumbo de la energía a lo largo del día, distribuyéndola, logrando así que lo haga de forma mucho más eficiente y con un sistema más pequeño”.




viernes, 20 de septiembre de 2013

@TecniTipsGANB #60

Amplificación
Por Fred Durso, Jr.


Los nuevos cambios propuestos para el NEC 2014 apuntan a aumentar la seguridad relacionada con el cableado en azoteas de hogares, los sistemas de energía ambientalistas, parques para casas rodantes y más.

De las más de 3.500 propuestas, y 1600 comentarios presentados para la edición 2014 del NFPA 70, Código Eléctrico Nacional (NEC), una pocas seleccionadas están generando un saludable alboroto.

Un debate focalizado en el creciente uso residencial de interruptores de circuito por falla de arco (AFCI, por sus siglas en inglés), dispositivos diseñados para detectar una falla de arco eléctrica y quitarle la energía a un circuito antes de que se produzca un incendio. Mientras que las propuestas apuntan a expandir el uso de AFCI en hogares, un grupo está argumentando que un aumento en el uso de los dispositivos solamente aumentará el precio de los hogares sin un beneficio derivado. El costo está también en el centro de otro debate del NEC sobre una propuesta para proteger aún más las fuentes de energía en parques de casas rodantes(RV, por sus siglas en inglés), lo que ha generado un retroceso por parte de la Asociación de la Industria de Casas Rodantes.

Los temas que reciben una Notificación de intención para formular una moción (NITMAM, por sus siglas en inglés) que se convirtieron en mociones de enmienda certificadas (CAM, por sus siglas en inglés) se publicarán en nfpa.org/70 a principios de mayo, y se analizarán en la Reunión Técnica de la Asociación llevada a cabo en la NFPA Conference & Expo del 10 al 13 de junio, en Chicago.

Interruptores de circuito por falla de arco
La edición 2011 del NEC exige el uso de AFCI. El hecho de martillar un clavo en un muro y atravesar un cableado eléctrico puede generar una falla de arco eléctrica que puede encender materiales de construcción combustibles dentro del muro, al igual que puede hacerlo el deterioro de un cable o su aislamiento. Es por ello que el NEC exige la presencia de AFCI en circuitos que suministran energía a diferentes habitaciones: dormitorios, comedores, y pasillos, para nombrar algunos solamente, en todas las viviendas nuevas. Una disposición también exige la protección por AFCI para circuitos modificados, reemplazados o extendidos en viviendas existentes.

“Un AFCI es como tener un inspector eléctrico en tu hogar 24 horas al día los 7 días de la semana”, dice Thomas Domitrovich, ingeniero de implementación nacional para Eaton Corp., un productor de dispositivos eléctricos, incluyendo AFCI. También preside el comité técnico para la NFPA 73, Norma para las inspecciones eléctricas para viviendas existentes. “Si existe un problema, lo va a encontrar”.

Ya que los AFCI identifican problemas técnicos eléctricos que pueden pasar desapercibidos con interruptores de circuito estándar, el NEC ha expandido de forma continua el uso de AFCI. El ciclo del código 2014 no es una excepción; las propuestas para la próxima edición del código incluyen aumentar el uso de los AFCI más allá de los paneles eléctricos hogareños hasta las salidas eléctricas también.

La Asociación Nacional de Constructores (NAHB, National Association of Homebuilders) está en desacuerdo con estos cambios propuestos, argumentando que el costo de los AFCI aumentará los precios de las viviendas. (La NAHB se abstuvo del votar los comentarios públicos). Un AFCI puede costar hasta 35 dólares estadounidenses, mientras que los interruptores de circuito estándar están por debajo de los 10 dólares. "A pesar de los intentos repetidos por parte de la NAHB y varias otras partes afectadas en demostrar que no se han registrado reducciones en la cantidad de incendios por fallas de arco eléctrico... el panel elaborador del NEC sigue expandiendo la protección por AFCI de forma gradual, sin brindar ninguna evidencia concreta o datos de apoyo que indiquen que la protección por AFCI ha evitado la propagación de incendios", dice Steven Orlowski, representante de NAHB que preside un comité elaborador del NEC.

La NFPA no prueba, etiqueta ni aprueba productos, pero Underwriters Laboratories y la Comisión de seguridad de productos para el consumidor (Consumer Product Safety Commission) cuentan con AFCI probados en campo y descubrieron que los dispositivos son confiables y efectivos. Estos resultados fueron la base para que el NEC exija el uso de estos dispositivos. Las estadísticas de la NFPA promueven la causa para una mayor protección contra incendios eléctricos. El informe de la NFPA 2013 “Incendios eléctricos” demuestra que una falla o mal funcionamiento eléctrico fue un factor que contribuyó con el inicio del 84 por ciento de los incendios en estructuras hogareñas de equipos de distribución eléctrica. La formación de arco eléctrico (indicando una falla de arco) se citó específicamente en al menos el 77 por ciento de estos incendios hogareños por fallas eléctricas incluyendo los equipos de distribución eléctrica.

Incendios eléctricos en cocinas
Los incendios eléctricos en cocinas también han llevado a generar propuestas para el uso extendido de AFCI. Una propuesta del fabricante de aparatos de consumo General Electric, que también cita una investigación similar de la NFPA sobre fallas y mal funcionamiento eléctrico, pidió el uso de AFCI en cocinas; específicamente para los circuitos de lavavajillas únicamente. El mal funcionamiento eléctrico generó un promedio anual de 700 incendios de lavavajillas hogareños entre el 2005 y 2009, según el informe de la NFPA “Incendios eléctricos en hogares”.

El comité elaborador del código “ha reconocido las capacidades de prevención de incendios de los AFCI al expandir las áreas que requieren una protección por AFCI en el ciclo de creación del NEC 2008”, dice Jay Broniak, un ingeniero de GE que presentó la propuesta, en su fundamento de la propuesta. “Se necesita una mayor expansión para ayudar a minimizar el riesgo de incendios en circuitos de lavavajillas”.

La Asociación Nacional de Fabricantes Eléctricos (National Electrical Manufacturers Association) llevó esta idea un paso más adelante al desarrollar su propia propuesta, que sugirió el uso de AFCI en todos los circuitos ramales de 15 y 20 amperes, de fase única, de 120 voltios en todas las unidades de vivienda, no solamente en las habitaciones listadas en el NEC 2011.

El comité acordó expandir el uso de AFCI de forma gradual al agregar las cocinas al listado, pero rechazó el uso del dispositivo en todos los circuitos ramales de 15 y 20 amperes.

Aumento del umbral de voltaje 
La tecnología diseñada para aprovechar las fuentes de energía sustentable sigue presente en el mercado, ¿pero está equipado el NEC para manejar los requisitos de estos sistemas?

Esta fue la pregunta que debió enfrentar recientemente el Grupo de Tareas de alto voltaje del NEC, que examinó el modo en que el NEC puede abordar los sistemas de energía ambientalistas (específicamente, los sistemas fotovoltaicos solares y de energía eólica) que operan por encima de los 600 voltios. Se presentaron 120 propuestas para el ciclo del código del NEC 2014 que buscó aumentar el umbral de voltaje del código de 600 voltios (y los requisitos subsiguientes con esta capacidad) a 1,000 voltios, un aumento que tiene como fin abordar las necesidades de energía y seguridad de estos sistemas.

“La cifra de 600 voltios ha sido establecida hace un largo tiempo en el código, y nunca tuvimos ningún problema con esto hasta que los sistemas de energía renovable conectados al cableado de los edificios presentaron voltajes de salida que comenzaron a exceder los 600 voltios", dice Michael Johnston, director ejecutivo de las Normas de seguridad para la Asociación nacional de contratistas eléctricos y presidente del Comité de correlación técnica del NEC. Esto habría requerido el uso de equipos de distribución con un voltaje nominal por encima de los 600 voltios. “El NEC necesita estar equipado para manejar estas circunstancias”, Johnston agrega.

También manejar este aumento en el voltaje generó la preocupación de que un equipo con tecnología más nueva podría ser más difícil de utilizar bajo los requisitos existentes del NEC.

El Grupo de Tareas de alto voltaje propuso un umbral de 1,000 voltios para acomodar este nuevo equipo. “No sabemos si [el límite umbral] permanecerá en 1,000” dice Johnston. Esto se ha convertido en la línea divisoria para los equipos de distribución de bajo voltaje. En algunos otros comités técnicos de quienes desarrollan normas, se analizan los límites de voltajes más altos para los equipos de distribución de bajo voltaje.

“Unos pocos comités no aceptaron las propuestas ya que querían que continuaran las investigaciones sobre este tema”, dice Johnston, agregando que esta investigación posiblemente tendrá lugar entre los ciclos del código anuales 2014 y 2017.

A pesar del retroceso, la mayoría de los paneles del código estuvieron a favor del aumento, dice Jim Dollard, presidente del Grupo de Tareas de alto voltaje y coordinador de seguridad para la International Brotherhood of Electrical Workers Local 98 en Filadelfia, Pensilvania. “Se le facilitará el trabajo a la comunidad a cargo de la ejecución a la hora de observar estas instalaciones y revisar e inspeccionarlas de acuerdo con el NEC”, dice.

Cables y conductores sobre azoteas
El NEC brinda los requisitos para los canales circulares, que son canales encerrados de metal o material no metálico diseñados para sostener cables o conductores. Una investigación ha indicado que la exposición a la luz solar directa puede hacer que el canal se caliente a una temperatura superior a la ambiente y que se comprometan así sus propiedades, y el código lista los valores de temperatura o “sumadores”, a la temperatura ambiente para uso principalmente por parte de los instaladores y diseñadores para evitar un daño en el conductor debido a una temperatura elevada cuando se instala bajo la luz solar directa sobre una azotea.

Estos valores, no obstante, han sido cuestionados porque no ha habido nunca un reporte verificado de falla del cableado en la azotea en un canal expuesto a la luz solar, según algunos miembros del comité. Además, la Asociación de desarrollo del cobre (CDA, Copper Development Association ) desea aumentar estos valores después de una serie de pruebas recientes presenciadas por Underwriters Laboratories (UL). Las pruebas iniciales a cargo de UL generaron los valores listados en el NEC 2011, pero el estudio no tomó en cuenta otras formas de canales.

En base a estas pruebas, la CDA presentó propuestas para aumentar los ajustes de temperatura ambiente sobre las azoteas, pero el comité elaborador del código a cargo de esta información eligió conservar los valores en el NEC 2011. Christel Hunter, director en General Cable, un fabricante mundial de cables y conductores, y miembro del comité del NEC, presentó una propuesta solicitando que se haga una excepción para la disposición del sumador para un tipo de aislamiento específico. El comité rechazó la propuesta, pero manifestó su interés en las pruebas de laboratorio que podrían fundamentar la excepción. Hunter dice que la prueba confirmó que las altas temperaturas no planteaban un riesgo para la seguridad al aislamiento cuando se lo colocó sobre azoteas. El comité aceptó el comentario en un principio, limitando la excepción al cable tipo XHHW-2.

Fred Durso, Jr. es redactor de NFPA Journal.







jueves, 19 de septiembre de 2013

@TecniTipsGANB #59

Protección de estructuras metálicas, hormigón y madera
Como todos sabemos, en cuestión de incendios no sé tiene una segunda oportunidad, por eso son tan importante los trabajos previos que se realicen en función de la Prevención.

Los incendios, relacionados con el ámbito del trabajo o del esparcimiento han causado la muerte de cientos de personas y lesionado un sin número de otras. Sin embargo muchos de estas muertes podrían haberse evitado, si se hubieran tomado los recaudos necesarios en cuanto a instalaciones denominadas de protección activa (Extintores, mangueras de incendio, hidrantes, etc.) y se tomara en cuenta factores tales como la resistencia o estabilidad y la reacción al fuego de los materiales utilizados, lo que se conoce como protección pasiva, o sea las acciones que podemos realizar, encaminadas a mejorar el comportamiento de dichos materiales frente al fuego.

Con respecto a la protección pasiva, es mucho lo que se puede hacer para mejorar la performance de una obra frente a un incendio. Le proponemos un simple ejercicio: Observe a su alrededor y determine que tipo de materiales lo rodean: Paredes, puertas, ventanas, cielo raso, equipos de iluminación, sillas, escritorios, archivos, alfombras, estanterías, etc. ¿Cuántos de estos materiales son inflamables? ¿Lo pensó alguna vez? Queremos comentarle también algunos datos de interés para evaluar:

Según estudios realizados por especialistas Suizos en un ambiente con materiales tradicionales el gradiente de temperaturas una ves iniciado un incendio es el siguiente:

EN 5 MINUTOS LA TEMPERATURA ASCIENDE A 550 oC

EN 10 MINUTOS LA TEMPERATURA ASCIENDE A 720 oC

EN 30 MINUTOS LA TEMPERATURA ASCIENDE A 830 oC

EN 60 MINUTOS LA TEMPERATURA ASCIENDE A 1000 oC


Estos gradientes son estimados y varían de acuerdo a factores tales como:

a) Conductividad de los elementos que intervienen

b) Características endotérmicas y exotérmicas

c) Calor específico de los mismos

d) Temperatura ambiental

e) Ventilación

f) Grado de inflamabilidad

Para los proyectistas estos datos son fundamentales dado que tienen que considerar al fuego como una carga especial, comparativa a otras cargas que intervienen en la construcción, ya que las resistencias de los materiales estructurales dependerán fundamentalmente de su naturaleza, teniendo cada uno de ellos un comportamiento diferente.

MATERIALES ESTRUCTURALES
Se consideran bajo esta denominación a todos los elementos de construcción que por su capacidad de resistencia a esfuerzos exteriores, sirven de base para las estructuras. Muchos son los materiales utilizados a través de la historia por el hombre, desde la piedra y la madera, pasando por los ladrillos y tejas de barro cocido hasta las modernas estructuras de acero y de hormigón armado. Estos últimos presentan ciertas desventajas frente al fuego que son necesarias conocer para poder evaluar adecuadamente los riesgos en el caso de incendio.

EL ACERO EN LAS ESTRUCTURAS
Se Considera al acero, dentro del grupo de metales utilizados en la construcción ( acero, aleaciones de aluminio, hierro forjado, galvanizado, etc.) por poseer una elevada resistencia a la carga estructural y una calidad muy uniforme. Por otra parte el acero es incombustible frente al fuego, pudiéndose considerar esto como una ventaja. Sin embargo es un material muy vulnerable a las temperaturas, perdiendo resistencia en forma rápida. Esta característica hace que los espacios utilizados por la gente, que ofrecen las estructuras de acero, debido a la inmediata perdida de su resistencia, sumada a su elevado coeficiente de dilatación, sufran hundimientos sin dar tiempo para que actúen los sistemas contra incendios (extintores, bomberos etc.)

No solamente hay que tomar en cuenta la perdida de resistencia del acero frente a las temperaturas, la cual dependerá fundamentalmente de la masividad del mismo y la temperatura generada por el fuego, sino que al dilatarse por lo general el acero desplaza su base, originado fuerzas que provocan una compresión de aproximadamente 1200 Kg /cm2. Esos desplazamientos así como las torsiones y flexiones propias, originan serios daños a otros elementos próximos por tracción y rotura de las soldaduras: Ej: escaleras, puertas, etc.

A temperaturas entre 315 y 420oC el acero comienza a debilitarse, si recordamos la tabla de gradiente térmicos comentada anteriormente, estas temperaturas se obtiene antes de los 5 minutos. El Aluminio por su parte pierde consistencia y rigidez entre los 100 y 315oC

LA MADERA EN LAS ESTRUCTURAS
Si bien la madera no constituye el elemento constructivo por excelencia en nuestro mercado, fácilmente lo podemos encontrar en construcciones antiguas y también en algunos proyectos dirigidos a diferentes sectores que aprecian este tipo de material.

Si bien se trata de un material calificado como Inflamable y Combustible, posee ciertas ventajas frente al acero, fundamentalmente derivadas de su baja conductividad térmica. La estabilidad portante de las estructuras de madera resiste condiciones durísimas, permaneciendo en su base soportando la carga preestablecida. En las mismas condiciones una estructura de acero quedaría totalmente inutilizada

. Este comportamiento estable frente al fuego (en cuanto a su resistencia) se comprende fácilmente a partir del conocimiento de los cambios que ocurren en la estructura interna de las mismas por efecto de la temperatura.

En primer lugar, la madera se deshidrata, aumentando su resistencia. Según la especie, por cada 1% de agua perdida, aumenta casi un 4 % la resistencia a la compresión y un 2% la resistencia a la flexión. Valores muy importantes dado que aportan una acción directa sobre las posibles deformaciones de la estructura y su colapso. Este aumento de la resistencia a la compresión y flexión compensa la posible perdida de sección por carbonización de la superficie. Está comprobado que aún a temperaturas de 1000oC, las estructuras de madera expuestas, sin entrar en contacto directo con el fuego, han soportado sin deformaciones por un tiempo superior a dos horas.

La carbonización de la madera por efecto del fuego es lenta y disminuye aún más dicha velocidad al formarse la primer capa de carbonización. Los tratamientos ignifugantes realizados previamente a la madera, aportan una mayor protección contra el fuego, demorando la propagación de la llama.

EL HORMIGON EN LAS ESTRUCTURAS
El hormigón es sin duda el elemento constructivo por excelencia en nuestro mercado, dada sus características de colada con armadura de barras de acero, sus valores de compresión y flexión son elevados, muy superiores a los del acero, no así la resistencia a la tracción dado que justamente esta asociada a la del acero que contiene.

Si bien no todos los hormigones tienen el mismo comportamiento, debido fundamentalmente a la variación de sus formulaciones, podemos definir que a temperaturas superiores a los 550oC la resistencia a la tracción se reduce prácticamente a cero tal como ocurre con el acero. Esta perdida, comparativamente con el acero es mayor en el hormigón a temperaturas menores, equiparándose a los 600oC. Este fenómeno de perdida de resistencia a la tracción genera colapsos en las estructuras. El efecto del calor sobre el material recibe el nombre de Fatiga y esta producida fundamentalmente cuando la tracción no es constante por la doble acción de la temperatura propia del fuego y el agua de extinción.

REVESTIMIENTOS DE PROTECCIÓN:
Como comentamos al principio de esta nota, “En caso de Incendios no se tiene una segunda oportunidad” y todo lo que hagamos para brindar un tiempo adecuado para permitir la llegada de los bomberos, seguramente dará la posibilidad de salvar una o más vidas. La protección de los elementos estructurales y la posibilidad de disminuir el grado de combustión de los elementos que conforman los ambientes, son dos acciones concretas que aseguran un tiempo extra de 30 a 60 minutos, Primordiales a la hora de proteger vidas.

Las pinturas aportan una amplia gama de productos destinados fundamentalmente a la Protección de las estructuras y a disminuir el grado de inflamabilidad o reacción al fuego de los materiales.

De acuerdo a las normas UNE españolas se ha establecido la siguiente clasificación:
REACCIÓN AL FUEGO

MATERIALES

q M - 0 No combustible

q M – 1 Combustible pero no inflamable (Ignífugo)

q M – 2 Difícilmente Inflamable

q M – 3 Moderadamente Inflamable

q M – 4 Fácilmente Inflamable

ELEMENTOS COMPARTIMENTADORES
Para estos elementos se determina la Resistencia al fuego: RF Que es el tiempo transcurrido hasta que un elemento deja de satisfacer una de las siguientes condiciones:

1. Estabilidad mecánica hasta llegar a la temperatura crítica (500 oC) o flecha (deformación) admisible

2. Estanqueidad a las llamas entre compartimentos

3. Estanqueidad a los gases inflamables entre compartimentos

4. Aislamiento térmico entre compartimentos

Dentro de los elementos Compartimentadores se consideran: paredes, muros, cubiertas, fachadas, puertas, elementos vidriados.

ELEMENTOS ESTRUCTURALES
Para estos elementos se determina la Estabilidad al Fuego: EF y se expresa en minutos: 15 – 30 – 45 – 60 minutos etc.

Dentro de la definición de los productos para la protección contra el fuego, encontramos dos tipos, especialmente en las pinturas:

1. Pinturas Ignífugas: son aquellas que no colaboran con la propagación del fuego, es decir se queman en presencia de llama pero sé auto extinguen al desaparecer la misma.

2. Pinturas Intumescentes: desarrollan frente al fuego o las altas temperaturas (+ de 250oC) una reacción química interna que produce un aumento considerable de su volumen, generando una espuma carbonosa disipadora del calor, disminuyendo por un lapso de tiempo, el efecto del mismo sobre el material de soporte. De esta manera se puede prevenir el colapso de una estructura por un tiempo cercano a los 90 minutos (tiempo máximo)

El esquema de pintado más conveniente se debe definir de acuerdo al tipo de material a proteger y en el caso de los perfiles de acero dependerá también de las características de los mismos, su masividad y la cantidad de caras expuestas al fuego, fijándose el espesor de la capa final en función de dichos valores.


miércoles, 18 de septiembre de 2013

@TecniTipsGANB #58


Pasos básicos de un análisis de riesgos 

Normalmente, todos los trabajos deberían estar sometidos a un control de riesgos para lo que es necesario identificar los potenciales riesgos de cada tarea que se van a analizar. Es en este paso donde se garantiza que se examine primero los trabajos más críticos.

1) Seleccionar el trabajo que se va a analizar

Los factores que se deben considerar para asignar una prioridad para análisis de trabajo incluye:

  • Trabajos en donde los accidentes ocurren frecuentemente o no muy frecuentemente pero que resultan en lesiones discapacitantes. 
  • Tareas potenciales de realizar lesiones o enfermedades graves. Las consecuencias de un accidente, condiciones peligrosas, o exposición a sustancias nocivas son potencialmente graves y dignas de tener en cuenta. 
  • Trabajos recientemente establecidos, que debido a la falta de experiencia en los trabajadores, los riesgos puede que no sean evidentes o anticipados. 
  • Trabajos modificados, se pueden formar nuevos riesgos con los cambios en los procedimientos de trabajo.
  • Trabajos desempeñados poco frecuentemente: los trabajadores pueden estar en riesgo mayor cuando realizan trabajos que no son rutinarios, y un JHA brinda un medio de revisar los riesgos.

2)Dividir el trabajo en una frecuencia de partes

Después de que se ha seleccionado un trabajo para análisis, la etapa siguiente es dividir la tarea a analizar en diversos en pasos. Se define un paso de trabajo como un segmento de la operación necesaria para avanzar en el trabajo. Se debe tener cuidado para no hacer los pasos demasiado generales, saltándose pasos específicos y sin riesgos asociados. Por otro lado, si están demasiado detallados, serán demasiados pasos.

Una regla de oro es que la mayoría de los trabajos pueden ser descriptos en menos de 10 pasos. Si se requieren más pasos, sería preferible que divida el trabajo en dos segmentos, cada uno con su JHA separado, o que combine pasos cuando sea apropiado.

Un punto importante a recordar, es mantener los pasos en la secuencia correcta. Cualquier paso que esté fuera de orden puede obviar riesgos potenciales como introducir riesgos que no existen realmente. Cada paso se registra en secuencia. Tome nota de lo que se hace en vez de cómo se hace.

3) Identificar los riesgos potenciales
Una vez que se registraron los pasos básicos anteriores, los riesgos potenciales deben ser identificados en cada paso. Con base en las observaciones del trabajo, conocimiento de las causas de lesión y accidente, y experiencia personal, verifique las cosas que podrían salir mal en cada paso.

Una segunda observación del trabajo se podría necesitar. Dado que los pasos básicos ya han sido registrados, se puede poner más atención a los riesgos potenciales. En esta etapa, no se hace ningún intento para resolver problemas que pueden haber sido detectados, solamente se los debe tener identificados.

Para ayudarse a identificar los riesgos potenciales, el analista de trabajo puede usar distintas preguntas como las siguientes:
  • ¿Puede un trabajador hacer un contacto nocivo con los objetos?
  • ¿Puede el trabajador resbalar, tropezar o caer? 
  • ¿Está el trabajador expuesto a calor o frío extremo?
  • ¿El ruido excesivo o vibración son un problema? 
  • ¿Existe algún peligro de que caigan objetos? 
  • ¿Es la iluminación un problema?
  • ¿Alguna parte del objeto de la tarea podría quedarse prensada o atascada entre otros objetos?
  • ¿Presentan las herramientas, máquinas o equipos algún riesgo?
  • ¿Puede el trabajador sufrir de un desgarro al levantar, empujar o levantar un peso? 
  • ¿Pueden las condiciones del tiempo afectar la seguridad? 
  • ¿La radiación nociva es una posibilidad? 
  • ¿Se puede hacer contacto con sustancias cáusticas, toxicas o calientes?
  • ¿Hay gases, polvos, rocíos o vapores en el aire?
En fin, las preguntas para hacerse son múltiples y se deberán realizar en el contexto del trabajo que se realiza.



lunes, 16 de septiembre de 2013

@TecniTipsGANB #56

Extintor de Fuego Mediante Sonido
La agencia DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency) está mostrando un nuevo sistema que permite apagar fuegos utilizando sólo el sonido. Es parte del programa de la agencia de defensa de Estados Unidos para la “extinción instantánea de fuego”.

El equipo dispone dos altavoces a cada lado de una llama de combustible líquido para demostrar cómo el fuego se puede controlar con el campo acústico. El sonido incrementa la velocidad del aire, que a su vez hace más pequeña la zona de la llama donde se produce la combustión (conocida como el límite de llama). Una vez que el área límite está adelgazada, la llama es más fácil de extinguir. Lo mejor de todo es que el sonido no necesita ni siquiera ser fuerte para lograr este fenómeno.

“Hemos demostrado que la física de la combustión todavía tiene sorpresas para nosotros”, comentó el gerente de DARPA, Mateo Goodman, en un comunicado: “Tal vez estos resultados estimulará nuevas ideas y aplicaciones en la investigación de la combustión”.

La manipulación de fuego con el sonido no es un nuevo truco. En la década de 1900 el físico alemán Heinrich Rubens demostró la técnica que utiliza una tubería con agujeros en la parte superior. Un extremo fue sellado con un altavoz de sonido adjunto, y el otro cerrado y fijado con un suministro de gas. Después de encender la fuga de gas de uno de los agujeros y cambiando la frecuencia del sonido que se emite, la altura de las llamas podría ser variada.

DARPA, sin embargo, anunció por primera vez sus planes para investigar la viabilidad del electromagnetismo y las ondas sónicas en la extinción de incendios en 2008, diciendo que: “A pesar de una extensa investigación en esta área, no ha habido nuevos métodos de extinción de incendios y/o manipular en casi 50 años”.

El proyecto de extinción de incendios al instante se puso en marcha específicamente para idear nuevas formas de extinción de un incendio en espacios cerrados, tales como cabinas de los aviones y las bodegas del buque, donde los incendios son, obviamente, devastadores y muy difíciles de controlar.




viernes, 13 de septiembre de 2013

@TecniTipsGANB #55

Manuales de protección contra incendios

Principales manuales de códigos y normas NFPA:
  • Manual del Código de Incendios, NFPA 1
  • Manual de Comisionamiento y Prueba Integrada de Sistemas, NFPA 3
  • Manual de Sistemas de Rociadores Automáticos, NFPA 13
  • Manual de Sistemas de Rociadores Automáticos para Ocupaciones Residenciales, NFPA 13D y 13R
  • Manual de Bombas Estacionaria Contra Incendios, NFPA 20*
  • Manual de Sistemas Hidráulicos de Protección Contra Incendios, NFPA 25
  • Manual del Código de Almacenamiento de Líquidos Inflamables y Combustibles, NFPA 30 y 30A
  • Manual del Código de Gas Natural, NFPA 54
  • Manual del Código de Gas Licuado de Petróleo, NFPA 58**
  • Manual del Código de Eléctrico Nacional, NFPA 70
  • Manual de Seguridad Eléctrica en Lugares de Trabajo, NFPA 70E
  • Manual del Código de Alarmas y Señalización, NFPA 72
  • Manual del Código de Instalaciones de Cuidado de la Salud, NFPA 99
  • Manual de Instalación de Sistemas de Gases Médicos y de Vacío, NFPA 99C
  • Manual del Código de Seguridad Humana, NFPA 101
  • Manual de Materiales Peligrosos, NFPA 472
  • Manual de Protección Contra Incendios*
* Disponibles en español
**Edición 2001 disponible en español



Catalogo de Códigos y Normas NFPA: http://catalogonfpa.org/productos/codigos-y-normas/


jueves, 12 de septiembre de 2013

@TecniTipsGANB #54

La evolución del ascensor como medio de evacuación
Por Jaime A. Moncada, PE

Una de mis primeras lecciones en seguridad contra incendios me la dio mi padre cuando lo acompañé a una reunión, por allá a finales de los años 70, a uno de los nuevos edificios de gran altura que se habían construido en el centro de Bogotá, mi ciudad natal. Me dijo, “verás que con el calor de la palma de tu mano sobre el pulsador de llamado de ascensores, lo activarás”. Luego dijo, “imagínate que en este piso hubiera un incendio… el calor haría que todos los ascensores vengan exactamente donde no deben ir”. Años después aprendí que ese no era el único problema. Si existiera humo en el vestíbulo del ascensor, este no permitiría que los ocupantes del ascensor bajen a un nivel seguro, pues el humo interrumpiría el haz de luz de la puerta previniendo que el ascensor se cierre. Aprendí también que el pozo de ascensores es una chimenea natural que chupa los productos de combustión desde cualquier piso, afectando a los ocupantes del ascensor en los pisos superiores.

Antes de 1956, los ascensores, en ciertas circunstancias, podían ser utilizados como parte del sistema de evacuación de un edificio[1]. Desde 1973, luego de una serie de incendios con fatalidades en la ciudad de Nueva York, NFPA formalizó un mensaje que ha sido claro y conciso desde entonces: “No Use los Ascensores Durante un Incendio”[2]. La única excepción han sido las torres de control de tráfico aéreo, donde el ascensor puede ser usado como una segunda vía de evacuación. Durante los últimos casi cuarenta años, NFPA en coordinación con ASME A17.1, Código de Seguridad de Ascensores y Escaleras Mecánicas, han establecido criterios de seguridad que han hecho de los ascensores un elemento muy seguro en edificios altos. Sin embargo, a raíz de la investigación del acto terrorista del 11 de septiembre del 2001 en las Torres Gemelas de Nueva York, el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología (NIST) de los Estados Unidos, le pidió a la NFPA, ASME y otras organizaciones competentes que evalúen el uso de ascensores como parte del sistema de evacuación de un edificio[3]. Pareciera entonces que en los últimos 55 años, sobre este tema, hubiéramos recorrido completamente un círculo.

Revisemos entonces dónde estamos y para donde vamos. Lo primero que debo mencionar es que a la fecha la NFPA no permite el uso de los ascensores como parte del número de vías de evacuación, o de la capacidad de las vías de evacuación, o del arreglo de las vías de evacuación (excepto en torres de control de tráfico aéreo). Es decir, si por ejemplo un edificio de oficinas requiere dos vías de evacuación, NFPA no permite que una de estas vías de evacuación sea el ascensor. Hasta la fecha no hay incentivo alguno, desde el punto de vista normativo, de modificar los ascensores para que puedan ser utilizados como parte del sistema de evacuación. Sin embargo, NFPA 101, Código de Seguridad Humana, a través de su Anexo B, provee una guía para el diseño, instalación y uso para la “Evacuación por ascensores controlados por los ocupantes (Elevators for Occupant-Controlled Evacuation)”. Sin embargo, la expectativa es que el Anexo B madurará en subsiguientes ediciones del NFPA 101 y eventualmente permitirá que un ascensor diseñado para la “operación de evacuación durante emergencias (emergency evacuation operation)” sea equivalente a una escalera. Esta es una noticia alentadora para muchos edificios de gran altura existentes en Latinoamérica, que solo tienen una escalera de escape.

Aún sin que sea explícitamente permitido por la NFPA, las principales firmas de ingeniería de protección contra incendios están diseñando edificios, específicamente en Asia y Oriente Medio, donde los ascensores son parte de los sistemas de evacuación. Rolf Jensen & Associates, donde obtuve la mayoría de mi entrenamiento como ingeniero de protección contra incendios, reporta, por ejemplo, que en las Torres Petronas en Kuala Lumpur, Malasia, las cuales hasta hace poco eran la más altas del mundo, el tiempo de evacuación se redujo de 2 horas a 20 minutos cuando se utilizaron ascensores como parte del sistema de evacuación encima del famoso puente que une las dos torres[4].

La filosofía actual en estos edificios es que mientras el humo no haya migrado al vestíbulo de los ascensores, durante un incendio, los ascensores se dirigirán únicamente al piso incendiado y a los pisos inmediatamente arriba y abajo, y llevarían a los ocupantes al piso de descarga hacia exterior. El piso se consideraría evacuado cuando no existan más llamadas al ascensor de ese piso, y solo entonces los elevadores serían puestos fuera de servicio. De esta manera se limitaría el movimiento de ocupantes en el edificio, hasta que los bomberos puedan evaluar completamente la situación.

Sin embargo, para que estos ascensores puedan ser utilizados durante la evacuación, deben cumplir estrictos requerimientos, entre los que se encuentran:
1. El edificio debe estar protegido enteramente por un sistema de rociadores automáticos.

2. El pozo del ascensor debe estar servido en cada piso por un vestíbulo construido con muros de 1 hora y puertas de 45 minutos de resistencia al fuego que no deben permitir la filtración del humo. Este vestíbulo debe contar con acceso directo a una escalera de salida.

3. El vestíbulo del ascensor debe tener un semáforo que muestre lo siguiente:
• Luz verde que tenga el mensaje: “Ascensor disponible para la evacuación de ocupantes”.
• Luz roja con el mensaje: “Elevador fuera de servicio, use las escaleras”.
• Cuando estas luces no estén iluminadas se leerá el mensaje: “Los elevadores están operando normalmente”.

4. El vestíbulo del ascensor debe poder acomodar el 25% de los ocupantes del piso y una silla de ruedas por cada 50 personas que ocupen el piso. La Sala de Máquinas debe tener una resistencia al fuego de 2 horas.

5. El elevador debe estar interconectado a energía de emergencia que se debe restablecer en menos de 60 segundos y debe durar como mínimo dos horas (Tipo 60, Clase 2, Nivel 1).

6. El pozo del ascensor debe tener una resistencia al fuego de 2 horas.

7. Se deben cumplir los criterios establecidos en el Anexo B de NFPA 101, edición 2009 y la edición 2007 de ANSI A17.1.

La operación de un ascensor durante la evacuación tiene que preceder la Operación de Rellamado de Emergencia Fase I (Phase I Emergency Recall Operations). Esta Fase I requiere que una detección de humo en el vestíbulo del ascensor resulte en que los ascensores automáticamente queden fuera del servicio normal, y que estén disponibles únicamente para la operación de los bomberos (para mayor información consultar NFPA 101: 7.2.13 & 9.4 y ASME A17.1:2.27).

Aunque no estamos, al menos normativamente hablando, en el punto donde los elevadores se pueden utilizar como parte del sistema de evacuación requerido de un edificio, parece que nos vamos acercando hacia ese objetivo. Un beneficio que no mencioné es la posibilidad de evacuar también a personas discapacitadas por medio de los elevadores. Problemas como el impacto del agua (rociadores o las mangueras de los bomberos) en el equipo del ascensor, presurización de pozo del ascensor y la supervisión e información en tiempo real durante la evacuación, son aspectos que requieren aún mayor refinación. Sin embargo, esta metodología presenta una buena oportunidad, en el futuro cercano, para mejorar la seguridad humana de miles de edificios altos que operan actualmente con deficientes sistemas de evacuación.

Referencias
1. Ron Coté, Life Safety Code Handbook, Eleventh Edition, National Fire Protection Association, pg. 351, 2009.
2. Brandon Lorenz, “Changing Views on Fire Safety Point of View to an Increased Role for Elevators in Evacuation”, Building Operating Management, pg. 12, agosto 2005.
3. Recommendation 20, “Final Report on the Collapse of the World Trade Center Towers”, Federal Building and Fire Safety Investigation on the World Trade Center Disaster, NIST NCSTAR 1, National Institute of Standards and Technology, septiembre 2005
4. Richard Bukowski & Fang Li, “Using Elevators in Fires”, Consulting-Specifying Engineer, pg. 10, junio/julio 2010

Jaime A. Moncada, PE es director de International Fire Safety Consulting (IFSC), una firma consultora en ingeniería de protección contra incendios con sede en Washington, DC. y con oficinas en Latinoamérica. El correo electrónico del Ing. Moncada es jam@ifsc.us